El actor habla de la sorpresa de encarar un papel que hizo Cary Grant en la ficción de alta gama que se filmó en Cataluña y Buenos Aires con artistas de Argentina y España.

A sumiendo el trabajo más diferente de su carrera, como él mismo lo describe, Pablo Echarri, debutó al frente de Atrapa a un Ladrón, la miniserie basada en la película To Catch A Thief de Alfred Hitchcock que se presenta como la nueva gran apuesta de Telefé pensada para los miércoles a las 23.15.

Acompañado por la actriz española Alexandra Jiménez, la ficción coproducida por Viacom International Studios (VIS), Telecom para Telefé y Cablevisión Flow, coloca a este consagrado intérprete al mando de una trama que le exige un matiz compositivo como pocas veces enfrentó y, de igual manera, lo abre al mundo de las realizaciones internacionales.

"Es muy diferente a lo que hice siempre. Ya parte de la base de que es una adaptación de una película de Alfred Hitchcock. Una adaptación de diez capítulos de una película y eso ya es sustancialmente diferente", revela Pablo, en diálogo exclusivo, respecto a la serie que cuenta la historia de Juan Robles (Echarri), alias El Gato, un reformado ladrón que busca desenmascarar a un misterioso personaje que toma su identidad para cometer delitos, ante el desconcierto de su esposa, la inspectora de policía, Lola Garay (Jiménez).

"Como la realiza Viacom que tenía en su videoteca los derechos de esta película y decide utilizarlos para hacer una adaptación de una serie ya lo hace diferente a todo. Me da la posibilidad a mí de hacer una readaptación de un clásico de Hitchcock. ¡Impensado! Encarar un personaje que hizo Cary Grant en otro momento, ¡más impensado todavía!", acentúa con gracia y empatía en referencia a la propuesta que, desde el principio, logró "atraparlo".

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El "Atrapa al Ladrón" de Echarri le robó el rating a "El Host"

"Se trata de una serie de alto estándar, de este nuevo tipo de contenido que existe en el mundo, que son series, que son pequeñas peliculitas. Se hacen en temporadas que a veces son dos, a veces son tres. En este caso es una sola, con seis o siete capítulos que en este caso son diez", puntualiza Echarri.

"Dado este tipo de producción y este tipo de relato que se lleva adelante es entrar en algo muy novedoso. Y cuando uno tiene la posibilidad de ser parte de algo que hasta ahora no pudo ser que también lo emparenta con lo mejor y lo más alto de la producción mundial: ¿cómo decir que no? Estuve encantado de hacerla ya desde el primer momento. Cuando vinieron quería ver cómo avanzaba, pero ya lo tenía decidido. La decisión estaba tomada”, asegura sobre la elaboración de la reciente Atrapa a un Ladrón que demandó 16 semanas de rodaje repartidas entre Cataluña y Buenos Aires.

Ante semejante producto, el hombre que supo estar al frente de la productora de multimedios El Árbol junto a Martín Seefeld, y de la tesorería de la Sociedad Argentina de Gestión de Actores e Intérpretes (SAGAI), cargo que sigue desempeñando en la actualidad, comprende que su rol en esta puesta que reúne grandes figuras de Argentina y España es ser sólo parte de su expresión. Entonces confía ciegamente en la entrega y se relaja.

“Cuando estoy a veces del lado de la producción naturalmente me involucro con la venta. Cuando no lo estoy, a esta altura, aprendí a dejarlo en manos de los que saben y les interesa y que se dedican a eso. Ya está tirado hacia el público”, señala del envío que desde el pasado miércoles 2 de octubre a las 23.15 ocupa la grilla de Telefé.

“Hay variables que se me escapan de todas formas. Esto se me escapa un poco. Estamos en un momento complicado, pero también sale por televisión. No es que le gente tiene que ir y comprar una entrada. Es bueno porque el contenido es bueno y confío mucho”, refiere a la historia que convoca a un estelar elenco entre los que se destacan Luis Machín, Roberto Carnaghi, Cecilia Rossetto, Mónica Antonópulos, Leticia Siciliani, Agustín Sullivan, Daniel Fanego, Jorge Marrale, Natalia Lobo, Carlos Belloso, Juan Pablo Geretto, Arturo Bonín, Guillermo Arengo y Diego Alonso.

Desde el potente entramado romántico/social que comprendía la telenovela La Leona, hace tres años, Pablo Echarri, no había vuelto al prime time de una ficción televisiva. Atrapa a un Ladrón parece ser la ocasión ideal para volver a retratar su arte en una emisora como Telefé que ha sido fiel a cada tramo de su carrera. “Digamos que 16 años de mi vida se llevaron adelante en Telefé”, responde ante la indagatoria quien en esa pantalla ha retratado tiras suceso como Resistiré, Montecristoy El elegido, entre tantas. “He trabajado con todos y con el equipo que he trabajado últimamente es maravilloso. Primero el cariño que existe entre nosotros es eterno, segundo es la certeza de la calidad técnica que tiene el equipo y la calidad artística que tiene la cabeza de ese equipo. Saber que con este contenido y esos jugadores íbamos a llegar a buen puerto. Y no me equivoqué. Lo que vi me impactó para bien. Hemos alcanzado el objetivo”, asegura entusiasmado el marido de Nancy Dupláa.

Casi todo tu historial recreado en Telefé, ¿nunca te convocaron de un canal como El Trece?

-En algún momento hubo una posibilidad hace mucho tiempo atrás. Después de un tiempo determinado, dada la coyuntura distinta del país eso dejó de pasar. Y también dejaron de pasar otras cosas. Hubo otra gente con la que yo me dejé de relacionar o se dejaron de relacionar conmigo.

¿Crees que, ante todo, prevaleció tu postura ideológica?

-No lo sé si es por una cuestión ideológica. Es una pregunta más fácil de responder para el interlocutor que para mí. También es cierto que yo he comenzado como actor en Telefé, pero también en un momento me he transformado en productor y he coproducido con Telefé. Telefé siempre ha sido receptor de mi deseo para trabajar y también el receptor de mi deseo para producir. Entonces digamos que esa falta de oferta en otro canal iría por ahí. Y hay que destacar que es muy poca la oferta laboral que existe en la televisión porque acá son solo dos canales: eso es lo que hace difícil el sostén de la televisión como tal. No si hay gente que me quiere más o me quiere menos y me quiere llamar y le parezco viable para un proyecto o no, sino que la oferta en televisión es muy pequeña, es tan escuálida. Por suerte, siempre tengo una excelente relación con Telefé. Hemos hecho contenidos inolvidables. Siempre le he cumplido tanto como actor como productor y viceversa. Y bueno, siempre hay un deseo de volver a renovar votos de confianza.

"No estoy preparado para un cargo político"

Confiado en que la fórmula Fernández-Fernández comande los destinos del país a partir del resultado de las próximas elecciones, Pablo Echarri, considera que se puede llegar a reactivar la ficción televisiva.

"Yo creo que el nuevo gobierno necesita que el sector informe cuáles son las dificultades del medio para poder transformarse en una industria", señala. "Hoy la televisiva no es una industria, es un sector que tiene pocos jugadores. Para poder llamarla como tal, como industria, necesita más jugadores. Muchos de los que somos parte de este sector sabemos las cosas que hacen falta para poder gestar una industria pujante. Yo creo, en lo personal, que la posibilidad de que se nos dé, de cara a octubre en adelante, es mucho más cercana para poder arribar a ese tipo de medidas que necesitamos para poder impulsar esa oferta", remata Echarri.

"¿Si aceptaría un cargo en caso de que gane el Frente de Todos? Cargo político no. No me siento capacitado para abrirle los ojos a alguien tan bien formado como es el candidato. Pero sí tengo un conocimiento muy vasto de cuáles son las problemáticas del sector del cine y la televisión. Estoy dispuesto a ayudar y estamos abriendo los ojos para poder mostrarles cuáles son las herramientas que se necesitarían para poder hacer que el audiovisual sea una industria y aportar al PBI (Producto Bruto Interno) y también a ser una generadora de dólares que es uno de los grandes déficits que tiene la Argentina. Estoy trabajando en eso, pero no desde un lugar determinante. Le diría que no porque hay gente que ha estudiado y que se dedica a encarar la cuestión de una forma más amplia".

"Si te callas para cuidar tu espacio laboral, abrís una puerta muy amarga"

¿Cuánto considerás que te quitó el expresar tus ideas políticas? En consecuencia, un sector que te veía como intocable se te vino en contra y una porción de público también...

-El cristalizar la idea política trae consecuencias, eso no hay dudas. Cuando uno pone sobre la mesa un hecho tan fuerte como pronunciarse políticamente tiene consecuencias inmediatas, directas. Lo que no trae consecuencias es callarse la boca y no querer entrar en ese conflicto. Como mi decisión en un momento determinado de mi vida, ya a los 50 años y antes también, fue dar cuenta de cuál es mi pensamiento y qué tipo de Argentina yo quiero, hice un análisis con respecto a cuáles podían ser esas consecuencias y asumí las responsabilidades y el peligro o las consecuencias en sí mismas. Lo tomo como algo común, como algo normal. Hubiese sido peor para mí callarme en la necesidad de expresar y pelear por el país que busco por el sólo hecho de cuidar mi espacio con mis fans o con los televidentes a los que yo era de su agrado.

¿Pesa más dormir tranquilo?

-Yo necesito bajarles una línea a mis hijos clara de la necesidad concreta e imperiosa de no tener miedo y defender sus propios intereses. Porque cuando uno entra en la carrera de dejar de decir lo que uno siente para cuidar su espacio laboral por miedo, te estás mintiendo mal. Cuando creés que es por miedo, cuando lo hacés porque creés que no tenés que hacerlo está bien. Pero cuando no lo hacés por miedo, estás abriendo una puerta bastante amarga que te va a impactar hacia adelante en no estar conforme con la decisión que tomaste. Yo duermo muy tranquilo.

En la serie se habla de ladrones a punta de pistola y también de los de guante blanco.

-Creo que hay que poder puntualizar objetivamente a qué le llamamos ser un ladrón y no cargar siempre las tintas a los sectores pobres y más humildes. Porque generalmente ladrón es el pobre y el otro es un hombre encumbrado con contactos que logra esquivar un mote que también le cabe.

Una muralla contra la trata de personas

En el período que no tuvo presencia constante en la pantalla televisiva, Pablo Echarri, fue convocado para protagonizar una extensa variedad de films. Sólo este año se lo vio en películas como Happy Hour, El Kiosco y se proyectan Razones para no ser Madre y El Silencio del Cazador. El último estreno fue Muralla, el jueves pasado.

"Es un estreno muy pequeño, una película durísima", comenta Pablo respecto a la cinta de Gory Patiño rodada en Bolivia. "La historia trata sobre un ex arquero boliviano, Coco ‘Muralla’ Rivera, conocido en su país por atajar un penal histórico, que ante la necesidad de ayudar a su hijo de un trasplante se ve involucrado en un encadenamiento de este esquema criminal espantoso que es la trata de personas", retrata.

En el momento del conflicto Muralla es un chofer alcohólico y Echarri interpreta a un médico .Está contada con la maravilla que es el fondo de La Paz, Bolivia, una ciudad con ADN latinoamericano por donde lo mires y con un resultado de lo más positivo. Me encuentro con una película dura, difícil, pero necesaria para poder interpretar definitivamente de qué se trata esta problemática", detalla sobre Muralla, la película que asoma en la cartelera de cines. Junto a Echarri actúan Juan Carlos Aduviri, Quispe Luis Aduviri, Aparapita, Fernando Arze Echalar y Jorge Freddy Chipana.

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