La declinación que experimenta Racing después de la coronación en la Superliga está vinculada no sólo a su merma física, como sentenció el técnico de la Academia, sino a una respuesta futbolística que se fue debilitando.   

“Nos quedamos sin nafta y no tuvimos frescura”, dijo Eduardo Coudet después de la eliminación de Racing en los cuartos de final de la Copa de la Superliga. Y suena curioso lo que declaró el entrenador. Curioso y muy particular.

Desde que se reanudó el campeonato en la última semana de enero, entre los 10 partidos de la Superliga, los 2 de la Copa Sudamericana (eliminado por Corinthians en definición por penales) y los 4 de la Copa de la Superliga, Racing disputó 16 encuentros en 109 días, lo que da un promedio de un partido cada 7 días.

Sin embargo, Coudet interpretó desde el facilismo que los mediocres rendimientos del equipo en los últimos cuatro compromisos de ida y vuelta ante Estudiantes y Tigre como factor excluyente obedecieron a “la falta de nafta”. Lo que en términos futbolísticos significa ausencia rotunda de respuestas físicas para sostener el ritmo que pretende imponer.

Parece muy reduccionista la explicación de Coudet. Y lo es. Una excusa a la que los técnicos son tan propensos a visitar cuando el equipo que conducen baja la guardia y retrocede colectivamente. Porque esta es la sensación que dejó Racing desde que finalizó la Superliga e incluso en la recta final del torneo cuando Defensa y Justicia lo acechaba sumando victorias agónicas: la de un equipo en franco declive.

Esa declinación evidente se terminó de expresar en los cruces decisivos frente a un Tigre ya descendido, que despertó las justificaciones y los lamentos a repetición de Coudet. La realidad es que Racing no viene jugando bien desde hace varios partidos. Ni con Lisandro López en la cancha ni con Lisandro López fuera del equipo por las distintas lesiones que lo aquejan a los 36 años.

ADEMÁS:

Racing le ganó a Tigre, pero no le alcanzó para llegar a semifinales de la Copa de la Superliga

“Nosotros somos un equipo muy intenso, muy físico”, planteó Iván Pillud luego de la frustración ante Tigre. Respaldarse en la reivindicada “intensidad” para bancar los desarrollos no deja de ser una herramienta futbolística de corto alcance. O de alcance muy limitado. El respaldo fundamental de un equipo siempre debería ser el juego. El relieve de su juego.

Racing, en este punto central, claudica. Tiene poco juego. Así construyó Coudet a Racing. Apostando más a cierta actitud avasallante que al juego. Cuando por diferentes circunstancias esa actitud se debilita, como se fue debilitando en 2019, el equipo se desconecta, se fragmenta y depende de los imponderables siempre presentes en el fútbol de todos los tiempos. Imponderables a favor y en contra.

Si Coudet cree que un equipo solo se nutre del vigor o exhuberancia física para imponerles condiciones a los adversarios, su análisis peca de superficial. Sería como pensar que aquella Holanda 74 de Johan Cruyff revolucionó el fútbol mundial porque ejecutaban un pressing salvaje, dejando de lado la jerarquía de sus individualidades y la creatividad para encarar el juego. El fútbol total de Holanda trascendía largamente el pressing. Le sobraba fútbol.

Traemos esa versión extraordinaria de Holanda a la actualidad para acercar una síntesis entre la capacidad física y el juego. La combinación es imprescindible en cualquier equipo. Hasta en los que no se destacan. Racing no decayó solo porque redujo su intensidad y su entrega física, sino porque su tendencia indica que viene resignando volumen de juego. Y esto sí que no puede reemplazarse con altas dosis de energía. El juego es la armonía colectiva. No es correr más que el rival. Se puede correr más que el rival y jugar pésimo.

Si Racing se apaga o si vuelve a encenderse en el próximo campeonato no será porque le falte nafta como exclamó Coudet en la noche del pasado martes cuando Tigre lo eliminó, o porque pueda llenar el tanque el día de mañana. Será por el nivel de fútbol que logre o no revelar el equipo. Sin un contenido futbolístico importante cualquier proyecto puede entrar en crisis. O anunciarla.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: 58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados