En una reñida Primera B Nacional, donde varios equipos importantes del Ascenso se disputan los dos primeros puestos que otorgan plazas para el próximo torneo de Primera División, Nueva Chicago cuenta con un factor anímico y futbolístico determinante, que este sábado le permitió seguir en carrera con una sensacional remontada ante Villa Dálmine.
El emblema del Torito, Christian Gómez, volvió a demostrar a sus 42 años que todavía le puede regalar alegrías a Mataderos y, en un ratito, revirtió con su magia un encuentro que se perfilaba para derrota segura ante el Viola.
Iban 22 minutos del complemento, el equipo de Sergio Rondina perdía 2-0 en Campana y jugaba en inferioridad numérica por la expulsión de Marcelo Cardozo en el primer tiempo. El técnico decidió mandar a su referente a la cancha y el 10 (hoy con la 17 en la espalda) cambió la historia.
Con dos pinceladas de su pierna derecha que aterrizaron en uno de los ángulos del arco del Viola y una asistencia a Facundo Pumpido, el eterno ídolo le dio el triunfo a un Chicago que sigue acechando a Argentinos Juniors y Guillermo Brown de Puerto Madryn, que por ahora estarían logrando el ascenso a la máxima categoría.
No será sencillo bajar al líder y a su escolta, pero el Verde basa su ilusión en un hombre para el que los años parecen no transcurrir. Con la experiencia de un grande, pero la rebeldía de un chico, hoy Gomito volvió a hacer sonreír a un barrio que lo ama y sueña con volver a la élite del fútbol argentino.
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