El conjunto del sur derrotó 1-0 al Ciclón y lo aleja de la zona más alta de la tabla. Ahora espera un tropezón de Quilmes que lo ayude a zafar del fondo.

En este torneo de las sorpresas, San Lorenzo también dejó pasar una chance inmejorable de seguir peleando bien arriba en su ilusión de título. Jugando decididamente mal, perdió de local, 1 a 0, ante el modesto Temperley y se fue silbado por su público, que terminó enojado no sólo por el resultado sino por la falta de respuestas del equipo. A siete puntos de Boca, ahora se juega todo el próximo martes, en la Copa Libertadores, donde está obligado a ganarle a Universidad Católica de Chile para sostener su chance de pasar a octavos de final.

Todo negro entonces para el azulgrana que, para colmo de males, cayó por un gol anotado por un jugador surgido de su semillero, Leonardo “Tiki-Tiki” Di Lorenzo, y sufriendo ante la figura de la cancha, justo un ex arquero del club, Matías Ibañez. Para el Celeste, en cambio, fue una noche redondita, porque se dio el gusto de dar el golpe en el Nuevo Gasómetro y además afirmó sus pretensiones de permanecer en Primera por más que aún esté en la zona roja del descenso.

Al local le costó encontrarle la vuelta al partido por falencias propias más que por méritos del adversario. Con dudas atrás, sin juego el medio e inofensivo en ataque, le facilitó la tarea a Temperley, que se fue haciendo fuerte en defensa y se animó a jugar en el medio, sobre todo cuando la pelota pasó por los pies del zurdito Emiliano Ozuna.

Con algo de Ortigoza, más un poco de Belluschi y Botta, San Lorenzo intentó por momentos hacerse dueño del partido, pero siempre se le nublaron las ideas cuando llegó cerca del área rival.

Y en ese desconcierto, mostrando debilidades defensivas, le dio una chance a Temperley, que la aprovechó al máximo. Fue a los 31 minutos, cuando Di Lorenzo decidió probar desde muy lejos con un remate que parecía no traer complicaciones para Torrico, pero el arquero local falló de manera insólita y la pelota terminó adentro del arco.

Abajo en el marcador, el Ciclón salió más decidido en el complemento para tratar de remontar el resultado, pero le costó generar peligro, y cuando lo hizo chocó contra las manos de la figura Ibañez, que tapó primero ante un remate franco de Belluschi y luego sacando del ángulo un envío de Merlini.

Sumergido en su impotencia, el local fue bajando en su intensidad, más aún con las salidas de Belluschi y Botta, ambos lesionados. Y aunque terminó tirando centros, todo fue más sencillo para Ibañez y compañía. Temperley se fue abrazando de a poco a la victoria, y San Lorenzo, contrariado y abucheado por su propia gente, se entregó a una derrota que no estaba en los papeles. Lejos del torneo, comprometido en la Copa, el Santo ahora espera un milagro.

El relato y las estadísticas del partido

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