El cruce ante el conjunto paraguayo el próximo martes, no solo será importante por ser un duelo mata-mata, sino también porque marcará un inicio. ¿El historial? En cero.
El cruce ante el conjunto paraguayo el próximo martes, no solo será importante por ser un duelo mata-mata, sino también porque marcará un inicio. ¿El historial? En cero.
Boca pasó por penales y a duras penas los playoffs, que le dieron una segunda oportunidad en copa internacional tras quedar afuera de la Libertadores, y clasificó a los octavos de final de la Sudamericana. El equipo de Rodolfo Arruabarrena jugará la ida el próximo martes en el Estadio Tomás Adolfo Ducó (su localía mientras hay reformas en la Bombonera) y tendrá la obligación de empezar con el pie derecho, porque protagonizará un hecho histórico: será vs. Deportivo Recoleta, un rival que nunca enfrentó en su historia.
Hay una ventaja que no nace desde los números, porque son inexistentes, sino desde la grandeza a nivel institución. Para el conjunto paraguayo este es uno de los partidos más importantes y con más desafío de su historia, ya que tan solo acumula tres temporadas en Primera División y tan solo un año y medio seguido desde su último ascenso.
Allí crece aún más la presión para el Xeneize. Tendrá que hacer valer la superioridad que lo compete en esta clase de compromisos, sobre todo ante un adversario que está varios escalones por debajo. Pero, además, servirá para dar inicio a un historial que nunca fue desbloqueado y que lo tiene como favorito para arrancar arriba.
Sin embargo, entrar confiado a la cancha es un craso error. Es que Recoleta, con sus jóvenes 95 años de vida, ya mostró que puede competir y que va a dejar todo en su primera participación en una copa internacional: fue el verdugo de San Lorenzo, al que le arrebató su lugar en la fase de grupos con un triunfazo por 1-0 en el Pedro Bidegain, relegándolo al tercer puesto de su zona y, por ende, dejándolo sin Sudamericana en la primera instancia. Ellos se quedaron con un heroico primer puesto.
El Vasco y su pandilla deberán clavar los pies sobre la tierra. Boca vaticina pasar a cuartos por historia, plantel y jerarquía individual; pero Recoleta tiene contundentes argumentos para incomodarlos y sacar de la estructura a uno de los clubes más importantes del mundo.
El equipo dirigido por Jorge González viene bien en la liga local. Ocupa la cuarta posición del Torneo Clausura con siete puntos cosechados en cuatro fechas, gracias a dos triunfos, un empate y una derrota. En el primer semestre, el Apertura, alcanzó las 28 unidades y consiguió alejarse de la zona de descenso, un aspecto positivo que marca un crecimiento. El dato a mirar de cerca es que está encariñado con la victoria: perdió solo uno de sus últimos siete partidos entre el certamen local y la Sudamericana, con cuatro duelos ganados y dos igualados.
Y viene con confianza a la Argentina por la goleada 3-1 a Rubio Ñu en la cuarta jornada del campeonato paraguayo y como visitante. Hay varios nombres que, con su experiencia, pueden hacer trastabillar al club argentino.