Según explicaron, el proyecto prevé la construcción de una planta de pretratamiento en Dock Sud y la creación de un sistema de cañerías que uperará los 30 kilómetros de extensión y que estará terminado en el primer trimestre de 2021. Costará 1.200 millones de dólares, financiado con créditos otorgados por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).

El Gobierno presentó este jueves el inicio de las obras del Sistema Matanza-Riachuelo, destinado, entre otras cosas, al saneamiento de las aguas que desembocan en el Río de la Plata y financiado por el Estado nacional y créditos del Banco Mundial.

Según explicaron, el proyecto prevé la construcción de una planta de pretratamiento en la ciudad bonaerense de Dock Sud, partido de Avellaneda, y la creación de un sistema de cañerías que, en total, superarán los 30 kilómetros de extensión.

De acuerdo a las autoridades de Aguas y Saneamientos Argentinos Sociedad Anónima (AySA), el ente a cargo de las obras, el Sistema estará finalizado para el primer trimestre del 2021.

La iniciativa tendrá un costo total de 1.200 millones de dólares, que serán cubiertos con fondos del Estado nacional y créditos otorgados por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).

“Parte del objetivo que tiene el Gobierno de erradicar la pobreza es poder generar las condiciones de infraestructura que no son propias del siglo XXI sino del siglo XX”, destacó el subsecretario de Obras Hídricas, Pablo Bereciartúa, durante la presentación.

“Parte del objetivo que tiene el Gobierno de erradicar la pobreza es poder generar las condiciones de infraestructura que no son propias del siglo XXI sino del siglo XX”, destacó el subsecretario de Obras Hídricas, Pablo Bereciartúa, durante la presentación.

Este proyecto es uno de los más postergados, ya que tiene orden de inicio y se licitó en 2012, aunque los trabajos aún no habían comenzado, lo que hizo peligrar el crédito del BIRF.

Una de las partes más importantes de la iniciativa es el levantamiento de la planta de pretratamiento, que se prevé estará finalizada en cuatro años.

El edificio será el encargado de bombear los afluentes cloacales que ingresarán desde una gran cañería, también a construir, realizar trabajos de tratamiento como desarenización y desengrasamiento y volver a bombearla por otro túnel que liberará la corriente directamente en el Río de la Plata.

Este primer conducto es otro de los puntos centrales del proyecto: se trata de un canal subterráneo de unos 16 kilómetros de extensión que irá desde el límite de la Matanza directamente hasta la planta.

El objetivo de esta cañería, denominada Colector Margen Izquierda, es interceptar la corriente que circula por dos de las tres Cloacas Máximas que tiene AySA actualmente, aliviando así el trabajo de la central en Berazategui, que al día de hoy es la única que recibe y trata toda esa circulación de agua antes de liberarla en el río.

De esta manera, aseguran, se beneficiará a 4.5 millones de personas y se tendrá la capacidad de operación necesaria para sumar a otros 1.5 millones de usuarios nuevos a la red.

Esta red estará ubicada a más de 40 metros de profundidad bajo el agua y tendrá una longitud de 12 kilómetros, ya que tiene que alejarse de la costa lo suficiente para dejar libre las vías de tránsito navegables. Este acueducto será el tramo final que recorrerá el agua del Riachuelo y desde este punto será liberada para volver al río y seguir su curso natural.