Luli atiende desde hace más de 40 años un local de objetos y ropa “vintage” en la galería Marga de Cabildo al 2.300. Con el sótano lleno de agua, la mujer aseguró a Télam que “esta situación comenzó con las obras del subte”.
"Las paredes están secas, pero en realidad hay filtraciones por todos lados, y eso empezó con el subte. Por eso la mercadería de tela se empieza a humedecer y arruinar”, contó.
La comerciante explicó que “es peor la ropa húmeda porque si no te das cuenta y no la sacás, moja a las prendas secas. Y para hacer todo ese trabajo necesito más personal”.
Con una mueca de media sonsrisa, Luli dijo: “Esto no tiene remedio. No me voy a mover un milímetro porque ya se lo que va a pasar: nada. Nunca han hecho nada las autoridades”.
En tanto, el dueño de una zapatería ubicada en la avenida Cabildo y Blanco Encalada expresó que “perdí todo lo que estaba en la parte de adelante del local, pero esto ya es moneda corriente”.