A un mes de su fallecimiento, la familia de la joven de 19 años que fue hallada sin vida en Benavidez, aún no sabe qué pasó. Hay un detenido en la causa, pero todavía faltan pruebas fundamentales, como el registro de las cámaras que la captaron esa noche fatídica, casi inconsciente, saliendo y entrando de distintas casas.

Marisa y Facundo tienen en sus manos un papel. El papel tiene una fecha: 3 de junio de 2017. Y un nombre: Luna Marianela Ortiz. La fecha certifica la muerte de Luna. Luna es la hija de ambos.

Marisa y Facundo tienen el certificado de defunción de su hija de 19 años. Pero, si les preguntan, todavía no lo pueden creer. O, mejor dicho, entender. El día que un patrullero los llevó a la comisaría cuarta de Benavidez, el comisario no quiso mostrarles el cuerpo de Luna porque “no hacía falta”. Sólo les mostró el bolso con las pertenencias de su hija y una foto en blanco y negro que la exhibía con los ojos cerrados. “Parece dormida”, pensó Marisa. Después, entró en crisis. El certificado de defunción dice que la causa de muerte es asfixia pulmonar.

Las últimas horas de Luna

Marisa se enteró por una amiga de que en una zapatería del centro de Benavidez buscaban empleados. Se lo comentó a Luna, porque ella estaba en la búsqueda: había pasado un tiempo en un centro de rehabilitación, recuperándose de su adicción al alcohol. Cuando le dieron el alta, comenzó a frecuentar un grupo de adicciones en la iglesia del barrio y después otro del municipio de Tigre. Se anotó en un polideportivo del municipio para hacer aquagym y no volvió a fumar ni a tomar alcohol. “Ella sólo pensaba en trabajar y estudiar”, cuenta a DIARIO POPULAR Marisa.

El 2 de junio era viernes y Marisa cumplía años. Se levantó temprano y Luna con ella, a las 7. “Me ayudaba con las tareas de la casa, porque yo estaba con reposo por una fractura de muñeca”, dice. Tomaron un café con leche y comieron tostadas. “Me preguntó qué pensaba hacer por mi cumpleaños. Le dije que iba a ser un día sencillo y que la próxima semana quería festejar yendo a comer afuera”, detalla. Luna se puso contenta: hacía tiempo que no salían a comer a un restaurante.

Al mediodía, Luna se fue a lo de su tía para ayudarla a decorar la torta de cumpleaños. Volvió a su casa y se acostó a dormir una siesta. Se levantó decidida a ir a la zapatería. Mientras se preparaba, charlaba con su mamá sobre cómo sería el trabajo. “Le dije que iba a tener que estar siempre con una sonrisa y disponible a lo que quiera el cliente”, recuerda Marisa. Luna se calzó un jean, unas botas, un sueter calado azul y una campera de jean: exactamente igual que como se había vestido para su último cumpleaños, el 14 de abril. Y se fue a probar suerte a la zapatería. Antes, le había dicho a su mamá que no se preocupara por las pizzas para la noche, porque ella iba a amasarlas. Eran las 17.30. Fue la última vez que se vieron.

Marisa esperó un tiempo considerable y como Luna no volvía, empezó a amasar. Y también se empezó a preocupar. A regañadientes, aceptó que la familia le cantara el feliz cumpleaños. Recién a las 3 de la madrugada llegó un mensaje desde el teléfono de Luna: “Estoy bien, estoy bien”. Pero también llegó la mañana del sábado y Luna, no. “Salimos a buscarla cerca de casa, por los alrededores”, cuenta. A la tarde, dos patrulleros estacionaron en la puerta de la casa de Marisa: habían encontrado a Luna. Llevaron a Marisa y a su marido hasta la comisaría cuarta de Benavidez. Ahí les dieron la noticia, les impidieron ver el cuerpo y les mostraron el bolsito y la foto de Luna. Parecía dormida.

Luna Ortiz 2

¿Qué pasó con Luna?

Luna fue vista por última vez por su familia un 2 de junio y apareció muerta al día siguiente, en una casa de Benavidez, donde supuestamente consumió drogas y alcohol, tuvo relaciones con un hombre, salió de “gira” con ese hombre, pasó por varios domicilios más, mantuvo relaciones con varios hombres y, finalmente, murió. Estos datos surgen de la declaración de Isaías Villareal, el único detenido –hasta ahora- en la causa. Villareal es el hombre con quien estaba Luna cuando la encontraron muerta y el que supuestamente salió de gira con ella. Luego de que declarara, el fiscal decidió solicitar la prisión preventiva, porque consideró que había peligro de fuga.

“Se cumple un mes de la muerte y aún los papás de Luna no fueron llamados a declarar, no tenemos los datos de la autopsia ni las grabaciones de las cámaras”, dice a DIARIO POPULAR Nvard Nazaryán, la abogada de la familia Ortiz. Cuando habla de las cámaras, se refiere a las que captaron a Luna casi arrastrándose, subiéndose a un auto con Villareal y luego bajando de ese auto en otro domicilio.

“Queremos ver esos videos y saber qué pasó. Queremos saber qué pasa con las cámaras que graban este tipo de situaciones y por qué no se cruza la información con esas imágenes”, detalla. Las grabaciones son una de las pruebas más importantes que faltan aportar al expediente: el estado en el que se encontraba Luna en ese raid es fundamental para saber si, por ejemplo, hubo consentimiento en las relaciones sexuales que mantuvo durante la noche y entrada la madrugada.

La fiscalía que intervino e interviene desde el principio es la Especializada en Investigaciones de Delitos Conexos de Trata de Personas y Violencia de Género" de San Isidro. El fiscal consideró que había elementos suficientes para considerar que la competencia debía recaer en ésta y no en cualquier fiscalía.

La hipótesis de la defensa que cobra fuerza

Según se desprende de la declaración de Villareal y de los rastreos de la familia Ortiz y de la abogada en redes sociales y mensajes de WhatsApp, Luna había conocido a este hombre unos días antes de la noche fatal. “De la declaración de Isaias Villareal, surge que Luna estuvo con cuatro o cinco hombres, nosotros suponemos que fueron más. Según él, fue por propia decisión de Luna, nosotros suponemos que él la intercambió por dinero y drogas”, asegura Nazaryán.

Sucede que Villareal es un hombre de bajos recursos económicos y en su declaración aseguró que la noche que salió con Luna tenía 2 mil pesos en el bolsillo. Dijo que fueron a un pub y luego a comprar droga. “Hay cosas que no cierran. La gente que lo conoce en el barrio dice que es imposible que hubiera salido con esa plata, por lo que suponemos que él salió con Luna y la intercambió por droga y dinero”, agrega la abogada.

El tema central sigue siendo el consentimiento. Nazaryán se pregunta “hasta qué momento ella estaba consciente para poder decidir libremente con quién quería tener relaciones o no”.

Y también habrá que indagar quiénes son los otros hombres con los que Luna mantuvo relaciones sexuales. “Hay que ver si esto ya estaba organizado y quiénes son los otros responsables”, considera.

"Estamos hablando de un entramado de drogas, sexo. Acá hay algo siniestro", concluye Nazaryán.

Este miércoles 5, a las 15, la familia de Luna convoca a una manifestación en la estación de Tigre con el lema #JusticiaPorLuna.

Ante una situación de violencia de género, siempre es recomendable realizar la denuncia. Se puede llamar al 144. También se puede acudir a Comisarías de la Mujer y la Familia o, eventualmente, a cualquier comisaría cercana. También se puede recurrir al Juzgado de Garantía de turno o fiscalía. Acá,todos los organismos dependientes del Estado Nacional donde se podrán hacer las consultas y las denuncias pertinentes