Los investigadores del crimen de Carlos Manduca creen que el canillita fue asesinado de un tiro en la cabeza con su propia pistola, que portaba por seguridad, al margen de tener conocimiento sobre su uso al tratarse de un ex policía, De acuerdo al análisis de las imágenes de video, que se viralizaron en las redes sociales y se reprodujeron en los medios de comunicación, todo parece indicar que se le cayó la pistola cuando forcejeó con uno de los sujetos, que lo mataron en una esquina de la localidad de Caseros.
En tanto, el adolescente de 17 años, que en la noche del pasado jueves fue entregado a la Policía por su tío, luego de haber intentado ocultarse en la vivienda de este familiar en la zona de General Pacheco, se negó a declarar ante el fiscal del Fuero Penal Juvenil Marcelo Tonelli y, según explicó el fiscal general de San Martín, Marcelo Lapargo, “no sería el tirador”, aunque “sí, uno de los participantes” del asalto.
Según trascendió, tras analizar en detalle el video donde quedó grabado el homicidio, se pudo determinar que el asaltante que ejecuta de un tiro en la frente a Manduca, cuando éste ya estaba caído en la calle, no llevaba un arma, sino que levantó del piso una pistola. Entonces, se cree que el arma calibre 9 milímetros era la que solía portar el policía federal retirado y que, por lo que se ve en el video, se le pudo haber caído a él durante su lucha con el primer asaltante que lo abordó.
“Sabemos por la declaración de familiares y otros testigos que Manduca se había comprado una pistola nueve milímetros para seguridad personal hace unos dos años y que siempre la llevaba consigo cuando iba a trabajar”, dijo uno de los investigadores, quien agregó que “esa pistola no apareció en ningún lado”, por lo que la sospecha es que es el arma homicida y que se la llevaron los delincuentes tras cometer el homicidio.
Los peritos recolectaron en la escena del crimen una vaina servida de 9 milímetros y un proyectil intacto del mismo calibre, que fueron preservados como evidencia para futuros cotejos balísticos.
Sobre el chico detenido, el fiscal general Lapargo afirmó que “es partícipe del hecho”, “la prueba que hay no es circunstancial, ni por dichos de terceros, ni un chisme, sino que “hay elementos muy concretos que lo indican’.
Al ser consultado si este adolescente es quien mantiene una pelea cuerpo a cuerpo con la víctima, antes de que un cómplice le dispare, el funcionario judicial respondió: “Aparentemente sí, lo que significaría que no es el tirador”. Además, manifestó que hay una persona mayor identificada en el marco de la causa como otro de los criminales, y que en otro video (que no se difundió) se la ve caminar junto al menor de edad hacia el lugar donde fue asaltado el canillita. “Todavía no pudo ser detenido”, se aclaró.
En relación a la manera en que cayó uno de los que participaron en el episodio donde mataron a Manduca, Lapargo dijo que fue detenido luego de que un tío llamara a la comisaría de Talar de Pacheco para alertar sobre la posibilidad de que éste haya participado del asesinato. “Anoche se recibió un llamado en la comisaría de El Talar de Pacheco del tío del menor que había dicho que había hecho una macana en Tres de Febrero. Y lo presentó diciendo que era altamente probable que haya sido participe del crimen del diariero”, explicó el Fiscal General de San Martín.
Al mismo tiempo, agregó que continúa la investigación para dar con los otros dos involucrados en el asesinato, para lo cual se analizaban imágenes de cámaras y demás evidencias recolectada en el marco del expediente.
En el video difundido en el que se ve el momento en que el diariero forcejea con un delincuente y luego cae el suelo, donde lo ejecutan a balazos, se advierte que el tirador levanta del suelo un arma con la que luego dispara.
Manduca fue asesinado, cerca de las 5.30 del último jueves, de un tiro en la cabeza cuando fue asaltado en la esquina de Bartolomé Mitre y Zanella de Caseros, en momentos en que esperaba para cargar su camioneta Ford EcoSport para realizar el reparto de diarios.
Los sujetos escaparon en el vehículo de la víctima, que más tarde apareció incendiado en el barrio Ejército de Los Andes de Ciudadela Norte, conocido como “Fuerte Apache”.
Este crimen fue cometido pocas horas después y a unas 25 cuadras de donde había sido asesinado el dueño de un comercio de venta de productos de granja, Manuel Palacio (de 51 años) también durante un asalto cometido en el partido de Tres de Febrero. Sobre este episodio, no se tuvieron novedades y se sabe que no hay sospechosos.
Si bien parece poco probable, los investigadores procuran determinar si pese a que los crímenes se cometieron con seis horas de diferencia, fueron ejecutados por la misma banda, ya que en ambos casos se secuestraron vainas servidas de calibre 9 milímetros.