Una de las fuerzas de seguridad bolivianas abandonó sus posiciones como muestra de apoyo a las movilizaciones opositoras mientras que cuatro funcionarios del partido de Morales renunciaron a sus cargos

La tensión volvió a escalar en Bolivia, cuando las Fuerzas Armadas advirtieron que no intervendrán en la crisis y la Policía continuó amotinada y protestó en las calles. Paralelamente, un gobernador, dos alcaldes y un senador electo, todos del partido de Morales, anunciaron sus renuncias -y uno de ellos se sumó a las protestas-, y una caravana opositora denunció que fue víctima de un ataque en el que al menos una persona quedó gravemente herida.

Una cadena de motines policiales en distintas ciudades incrementó la tensión en la convulsionada Bolivia, donde el presidente Evo Morales advirtió que "la democracia está en riesgo" a causa de la acción de "grupos violentos" que pusieron en macha un "golpe de estado".

El primer motín estalló en la tarde del viernes en Cochabamba, pero los medios bolivianos reportaron ayer réplicas en Sucre, Potosí, Tarija, Beni y Santa Cruz.

Un inusual movimiento de agentes de seguridad se detectó también en La Paz, aunque la naturaleza de los desplazamientos era difícil de comprender ante la falta de portavoces.

Según la agencia Europa Press, un numeroso grupo de policías bolivianos, integrantes del cordón de seguridad en la Casa Grande del Pueblo, la nueva sede de la Presidencia en La Paz, se amotinaron y abandonaron sus posiciones.

El diario El Deber señaló en su edición online que los cordones de seguridad en los accesos a la Casa Grande del Pueblo han quedado "casi desguarnecidos" y "a merced de las movilizaciones populares" que exigen la renuncia del presidente Morales.

Los uniformados, según videos difundidos en redes sociales, pusieron la bandera de Bolivia en la fachada de la sede de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP), mientras otros grupos de policías participan en marchas en el centro de La Paz en contra del Gobierno, añadió Opinión.

La prensa boliviana registró motines y movimientos policiales en Cochabamba, Sucre, Oruro y Santa Cruz.

El Gobierno boliviano aseguró el viernes que no planea desplegar operativos militares ante esta situación, que se generó en medio de denuncias de la oposición por supuestas irregularidades en los comicios que recientemente le dieron la reelección a Morales.

Las instituciones militares, "enmarcadas en la democracia y las leyes, garantizaremos la unión entre compatriotas, por lo que ratificamos que nunca nos enfrentaremos con el pueblo, al que nos debemos", respondió el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, en conferencia de prensa.

Kaliman advirtió que "los actuales problemas generados en el ámbito político deben ser solucionados en el marco de los más altos intereses de la patria antes de llegar a momentos irreversibles".

En ese contexto, un gobernador, dos alcaldes de capitales departamentales y un senador electo, todos pertenecientes al Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, anunciaron ayer que renunciaron a esos cargos, y uno de ellos, que también se sumaba a las protestas en la capital.

Se trata del gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas; los alcaldes de la capital homónima de ese departamento, Williams Cervantes, y de Sucre -capital judicial del país y de Chuquisaca-, Iván Arciénega, y el senador electo potosino Orlando Careaga.

Cervantes dijo además que iría a La Paz a sumarse a las protestas.

En tanto, dirigentes cívicos de Chuquisaca y Potosí denunciaron que una caravana de ómnibus con manifestantes fue atacada en una ruta, mientras se diría a La Paz para sumarse a la protestas.

"Nos han cercado, la gente del MAS estaba armada hasta los dientes, con piedras, hondas, palos, dinamitas y hasta granadas de gas; destruyeron los buses y capturaron rehenes", afirmó el presidente del Comité Cívico de Chuquisaca, Rodrigo Echalar, quien aseguró que uno de los miembros de esa entidad quedó gravemente herido.

ADEMÁS:

La Caída del Muro de Berlín: seis canciones para demoler paredes

Merkel y Steinmeier encabezaron un acto a 30 años de la demolición

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: 58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados