Los "Soundwave Tatto" funcionan así: el usuario sube a la página web de la empresa (Skin Motion) un sonido; el sitio genera la onda que se lleva al tatuador, el cual se encarga de colocarlo en la piel.
La aplicación solo lee ondas, no otras formas ni imágenes, y tienen que ser tatuadas en una superficie plana, como el antebrazo. Una vez activado el tatuaje, se debe pagar por el servicio de reproducción 40 dólares el primer año y luego 10 dólares anuales. Se puede tener más de uno, pero cada tatuaje necesita una activación diferente y, por ende, pagos separados.
"La mayoría de las personas se hace algo basado en razones extremadamente sentimentales, a veces tienen el audio de un niño o un ser querido o, ¿qué se yo?, el sonido de su auto favorito, y lo quieren tener consigo siempre, es importante para ellos", indicó García, miembro de una red de más de 300 tatuadores de Skin Motion y ubicada en Torrance, 35 km al sur de Los Ángeles.