Si bien requieren menos atención, al adoptarlas hay que cuidarlas, darles cariño y buen trato. Las aves son una buena opción si se desea una fiel compañía. Hay que informarse sobre las especies que están permitidas para la venta y la cría en cautiverio. Entre las más populares, se encuentra el canario; se trata de un ave muy pequeña y cómoda para tener en una casa o departamento.
No sólo los perros y gatos son mascotas ideales para convivir en familia, las aves son una buena opción para tener una fiel compañía, y aunque requieren menos atención, al adoptarlas también se asume la responsabilidad de cuidarlas, darles cariño y buen trato. El ave que vive en una casa se convierte en una compañía permanente que exige muy poco a cambio. En muchas ocasiones, un ave es una compañía estable, animosa y que nunca se aparta del lado de su dueño. La relación más o menos cercana se logra en función del tipo de animal y del empeño que se ponga en tratar de enseñarle cosas y adiestrarlo. Por ejemplo, para los ancianos, las aves suelen convertirse en la mascota ideal, ya que no exigen demasiado trabajo y son los compañeros inseparables y permanentes durante sus horas de soledad. Una cotorra o una pareja de pájaros exóticos, permitirán tanto a jóvenes como a adultos pasar horas entretenidos, intentando que aprendan a hablar o que tengan cría en cautiverio. Por supuesto, hay aves como los loros grandes, inteligentes y con una psicología compleja, que sólo deben adoptarse si se dispone de tiempo y ganas para establecer profundos vínculos con ellos.
Antes de comprar un ave, hay que informarse sobre las especies que están permitidas para la venta y la cría en cautiverio. Cualquiera sea la elección hay que tener en cuenta que las aves serán un integrante más de la familia, y por lo tanto formarán parte de algunas decisiones importantes, como por ejemplo las vacaciones o las mudanzas. Ellas deben estar en el proyecto familiar como cualquier otra mascota, porque si no surgen inconvenientes, se puede disfrutar muchos años de su compañía.
Entre las aves más populares como mascotas, se encuentra el canario, que es un pequeño pájaro granívoro perteneciente a la clase de los Paseriformes, original de las islas Canarias, Madeira y Azores que ha sido criado y difundido por todo el mundo. Se trata de un ave muy pequeña y cómoda para tener en una casa o departamento. Muchos viven más de 15 años en un balcón, eso sí, siempre que estén a buen resguardo y se le presten los cuidados necesarios. El canario es de carácter sociable, para nada agresivo, no suelen picar ni aunque se los tome en la mano y, si lo hacen como un juego o una forma de defensa, no hacen daño.
En general se prefieren más los machos por su capacidad de cantar con trinos melodiosos. Las hembras normalmente no cantan, aunque algunas aprenden algo al copiar a los cantores cercanos. Los colores de sus capas son interminables, con multitud de variantes, desde el blanco puro hasta amarillos, naranjas, rojos, verdes, grises, lo que es objeto de estudio y dedicación de los más expertos criadores.
Con relación a las necesidades de la jaula, que será su lugar para vivir, la más adecuada para un canario no tiene que ser necesariamente extremadamente grande. Porque no se trata de aves que requieran demasiado ejercicio. Sin embargo la ubicación es importante, y les vendrá muy bien situarse cerca de una ventana, para poder ver la calle y oír a otros pájaros que le servirán de estímulo. Es importante tener en cuenta la instalación de una hamaca para pájaros y una bañadera, a la que habrá que cambiarle el agua diariamente, y se hace calor dos o tres veces por día, para que pueda higienizarse y acicalar su plumaje.
Con relación a la alimentación, los preparados comerciales específicos para canarios contienen una mezcla de semillas pequeñas con alpiste como ingrediente básico. Pero también es necesario añadir a esta comida de semillas, otra serie de productos como barritas de distintos sabores, pasta de huevo o bizcocho y algo de comida casera como un pequeño trozo de pan duro o galleta, una pequeña porción de manzana, pera, achicoria, espinaca o lechuga. Un bloque de calcio o hueso de sepia aporta el complemento mineral para un óptimo desarrollo del pico y huesos. En algunas ocasiones, como con el cambio de plumas o tras cualquier estado de debilidad, es necesario añadir a su dieta un complejo vitamínico como por ejemplo gotas solubles en el bebedero, siempre indicadas por un especialista en aves o un médico veterinario.i
TIPS 18 días aproximadamente tardan en empollar las palomas según la especie a la que pertenezcan. Empollan tanto el macho como la hembra y al cabo de ese período suelen nacer entre uno o dos pichones.
Muy codiciados Los pájaros silvestres tipo jilgueros cruzados con canarios, generan los híbridos llamados "mixtos", muy codiciados por los aficionados por su canto similar con el ave silvestre.
¿Ponerles collar? Hay que acostumbrar a los gatos desde chicos a llevar un collar, en lo posible de goma, por si queda enganchado, con una placa que indique el teléfono de su dueño.
Son menos problemáticas y fáciles de transportar Las aves son menos problemáticas que otras mascotas en el momento de planificar las vacaciones familiares. Por supuesto que habrá que considerarla en los planes, pero resultará mucho más fácil ubicarlas o trasladarlas, según el destino.
Lo mismo que sucede con otras mascotas, cuando llega la época vacacional, dependerá mucho el lugar de destino al que se vaya, las condiciones que se presenten y la duración de las vacaciones. Por eso convendrá analizar los pro y contras, y decidir qué es mejor, ya que el esfuerzo de llevarlas con la familia puede no verse recompensado si durante las vacaciones el animal no se adapta.
Las aves pequeñas, en general, son más sencillas de trasladar. También es probable que alguien de confianza pase por la casa cada dos días para revisar los comederos y bebederos, y observar el estado de salud general del ave, y una vez a la semana limpiar su jaula. También es posible llevar al loro o canario a la casa de algún amigo. En su jaula será mejor, porque así no notará tanto cambio.
Las aves grandes, normalmente, no suelen viajar con sus dueños por problemas de tamaño. Sin embargo, también son las que más cuidados y atenciones necesitan, por lo que lo ideal sería dejarlas en la casa de algún amigo que el ave conozca, quiera y le tenga confianza. Si no se dispone de alguien que pueda hacer ese favor, habrá que evaluar la posibilidad de dejarla en alguna pajarería donde la tomen en custodia, como si se tratara de una guardería para perros. Aunque no son allegados al loro, por lo menos son expertos en sus cuidados y si ocurriera algún problema durante la ausencia, sabrán tomar las medidas necesarias.