El hecho ocurrió en una celda del pabellón K del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza. La Procuración Penitenciaria de la Nación se presentó como querellante. Buscan que el hecho no quede impune.

L a Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) se presentó como querellante en una causa, en la que dos guardiacárceles podrían quedar sobreseídos por presunta falta de pruebas, en un hecho donde se encuentran acusados de haber torturado a un interno, al que atacaron mientras dormía con patadas, trompadas y palazos y le provocaron lesiones.

El episodio se registró en marzo de 2015 en una de las celdas del pabellón K del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza y pese a la investigación desarrollada, la Fiscalía no formuló imputación y entonces se interpuso un recurso para impedir que el caso quede impune.

“Las pruebas que demuestran los actos de tortura surgen de la revisación médica, el testimonio de un agente penitenciario y la declaración de la propia víctima. Sin embargo, el titular de la Fiscalía Federal Nro.1 de Lomas de Zamora, Leonel Gómez Barbella, consideró que no tenía pruebas para seguir imputando a los acusados, motivo por el cual pidió el sobreseimiento de dichas personas”, consignó el PPN, al mismo tiempo que consideró que “ese razonamiento es incongruente con los datos objetivos del expediente y esto indicaría que este dictamen se basa en una mera postura subjetiva ante las pruebas existentes”.

Este episodio de torturas a un recluso (cuya identidad se mantiene en reserva) en la cárcel de Ezeiza fue denunciado, por entonces, por la Procuración Penitenciaria de la Nación responsabilizando por su aplicación a dos agentes y la causa fue investigada por el fiscal federal Gómez Barbella, como así también por la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin).

Según trascendió, a las 3 de la madrugada del 30 de marzo de 2015, los acusados ingresaron al pabellón K del Módulo de Ingreso, Selección y Tránsito tras pedirle la llave de la celda 2 al custodio, quedando esta situación registrada en el libro de guardia y siendo coincidente con el testimonio de la víctima, quien manifestó que se encontraba durmiendo, cuando fue atacado con puñetazos, palazos y patadas por motivos que se desconocen, pero que responderían a una represalia. “Una hora y media más tarde, el recluso fue atendido por el médico de turno del Servicio Penitenciario Federal quien documentó las lesiones, aunque no denunció el hecho y por eso fue citado a indagatoria por ser considerado responsable del delito de omisión de tortura. Al día siguiente, un médico de esta Procuración Penitenciaria documentó las lesiones del individuo en cuestión, quien sufrió heridas en torso, dorso y brazos y hematomas en ambos ojos, por mencionar algunos ejemplos”, sostuvo la PPN, a través de un comunicado de prensa.

Si bien se citó a declarar a los dos involucrados en la agresión y al cómplice, en la causa donde estaban imputados por las torturas aplicadas y la omisión de denuncia, todos negaron los cargos que se les formularon y luego, desde la Fiscalía se planteó la absolución por carencia de pruebas, “pese a indicarse que uno de los denunciados tendría algún lazo familiar con la víctima, pues sería el ex cuñado”, se precisó, agregando que en la actualidad, la presentación como querellante se encuentra a resolución del juzgado interviniente.

Cabe recordar que en el Informe Anual de 2015 realizado por la Procuración Penitenciaria de la Nación, en dicho año se registraron 775 casos de tortura sufridos por 588 víctimas, de las cuales 125 padecieron dicha situación más de una vez y el 29 por ciento de esos hechos se registraron en Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza.

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