Mónica Beatriz Lloret, la mujer baleada por el asesino múltiple cuando estaba embarazada de 9 meses, habló por primera vez públicamente. Todo lo que dijo, en esta nota

Mónica Beatriz Lloret (36), la mujer embarazada de 9 meses que sobrevivió a la Masacre de Hurlingham pero que sufrió la muerte de su bebé, aseguró este viernes que sintió el momento exacto en el que la bala entró y mató a su hijo y pidió que el homicida de su marido, su suegra, sus dos cuñadas y su concuñado “no tenga privilegios y sea enviado a un penal con presos comunes”.

En una entrevista con el programa “Arriba Argentinos” de Canal 13, la mujer aseguró que durante el episodio por el cual está detenido Diego Alberto Loscalzo, recibió cinco balazos, que “esas heridas se van curando” pero que le “cuesta muchísimo curar el corazón”.

“Fue una noche aberrante, porque nunca nos esperamos esta situación”, relató Lloret, quien permaneció varios días internada, al igual que su hija Camila, en el Hospital Posadas con cinco heridas de bala, que le impactaron una en cada pierna, una en el tórax, otra debajo del pecho y la restante en el vientre, que le provocó la muerte a Mateo, el bebé de nueve meses y que se preveía que iba a nacer al día siguiente al domingo en que ocurrió de la masacre.

El hecho ocurrió la noche el 5 de febrero último y tuvo dos escenarios distintos: el primero en la calle Cañuelas al 2400, de William Morris, donde fueron asesinadas Romina Maguna (34), Vanesa Maguna (38) y Darío Daniel Díaz (33) y fue herida Cinthia López Gotta (38); y el otro en Schubert y Beethoven, en Hurlingham, donde fueron asesinados José Maguna (34) y Juana Paiva (55), y fueron heridas Mónica y su hija Camila (12).

Según el relato de Mónica, ese día su marido José le había pedido a su madre Juana que fuera a su casa en Hurlingham a acompañarlos porque su bebé estaba a punto de nacer.

“Juana vino a estar conmigo porque yo había perdido el tapón mucoso y estaba con contracciones. Por eso, Vanesa, Romina y Uriel (hijo de Romina), también habían venido a comer con nosotros. Ellos estaban constantemente conmigo a la espera de la llegada de Mateo. Era su sobrino y estaban felices por su llegada”, dijo.

En cierto momento, Vanesa propuso salir a caminar, tal como le había aconsejado el obstetra para que acelerara la dilatación y así llegar a un mejor parto.

“Fuimos Vanesa, Romina, mi hija Camila, Juana y yo hasta una heladería. En eso aparece esta persona (por Loscalzo) y se la lleva a Romina. Nosotros volvimos a mi casa, porque ya estaba cansada, y Romina se fue en su moto hacia su casa”, recordó.

Según determinaron los pesquisas, en la casa de la calle Cañuelas 2403, de William Morris, Loscalzo mantuvo una discusión con su mujer Romina y la asesinó a balazos. Luego mató a Vanesa e hirió a Cinthia, una amiga y vecina que se hallaba cenando con ellos.

Finalmente, asesinó a Díaz, marido de Vanesa, quien escuchó los disparos y concurrió a auxiliar a su mujer y al resto de las víctimas.

En tanto, el hijo de Romina se salvó de la masacre, al igual que otros tres hijos de Vanesa, dijeron las fuentes.

“Media hora después, él (por Loscalzo) viene a mi casa y toca timbre. Sale José a atenderlo y le dice que Romina se había caído por las escaleras, que se había golpeado, que estaba inconsciente. Él decía que estaba asustado y pedía por Juana. Él quería que salga Juana, estaba empecinado con ella”, explicó.

De acuerdo a su relato, José le dijo a Loscalzo que él la llevaba a Juana en su auto Renault 19. “Nosotros íbamos adelante en el auto. José manejando, yo al lado y Juana y mi hija Camila atrás. En eso, este hombre empieza a tocar la bocina de la moto para que nos detengamos porque dijo que se sentía mareado”, dijo.

“José se baja del auto y cuando él se baja de la moto, veo que tiene el arma en la cintura. Siembre andaba con el arma en la cintura. Pero esta vez llevaba dos armas, una de él que tenía en la cintura y otra adelante que le había robado a Romina”, explicó.

En ese momento, la mujer recordó que Loscalzo se acercó a Juana como para darle el arma porque se iba a sentar en el asiento trasero y le disparó dos balazos.

“Le dijo ’vieja de mierda’ y le disparó. Fue a la primera que ataca. José se le abalanzó pero este hombre le disparó. Después pega la vuelta y empieza a efectuar tiros adentro del auto. Le pegó a Camila en las piernas. Yo ahí me bajo y le digo ’Chino, por favor pará’”, recordó.

Los investigadores determinaron que el hombre le disparó un balazo en cada pierna y otros tres en el cuerpo.

“Ahí es cuando termina con la vida de Mateo. Yo no perdí a mi hijo, porque mi hijo estaba por nacer, se movía dentro mío hasta hacía poco. Yo sentí cuando la bala entró y se desparramó algo caliente. El mató a mi hijo. Le hicieron la autopsia y tiene una bala que atravesó su cuerpito”, dijo.

En la entrevista, la mujer pidió que el acusado Loscalzo “no tenga privilegios y que lo lleven a un penal con otros presos comunes, porque nosotros no tuvimos privilegios, nos mató y no le importó a nada, arruinó a muchas familias y dejó a muchos chicos huérfanos”.

Finalmente, relativizó la versión acerca de que el imputado quiere suicidarse o tiene tendencias suicidas: “Es mentira que se quiere matar, es mentira que está loco. Si lo hubiese querido hacer lo hubiese hecho en ese momento y no lo hizo”.

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