No tienen paz los vecinos de Lomas de Mariló, que la semana pasada, como dio cuenta DIARIO POPULAR en su edición del martes 21 de febrero, se habían organizado para marchar a la Comisaría 2da. de Moreno en reclamo de seguridad, luego de que una banda encabezada por un menor que ya contaría con seis homicidios en su haber, mató a Luis Eduardo Toloza.
El episodio sucedió en la madrugada del 17 de febrero, cuando cinco sujetos intentaron ingresar a la casa de la víctima, ubicada en la esquina de Segundo Sombra y Díaz Vélez, de dicho barrio de Moreno, y en esas circunstancias le dieron muerte a tiros al trabajador de 38 años, padre de tres criaturas de 1, 6 y 10 años.
La tragedia, que se dio en el marco de asaltos constantes en el barrio, movilizó a los vecinos que organizaron esa marcha en reclamo de seguridad y justicia, que fue finalmente suspendida a instancias de la familia de la víctima, que había recibido garantías de parte las autoridades policiales de que los tres criminales detenidos seguirían presos y que la manifestación ‘no haría más que entorpecer la búsqueda de los dos que seguían en libertad’.
Para dar precisiones sobre el estado de la investigación, los jefes policiales se constituyeron en el domicilio paterno de la víctima, donde escucharon los reclamos de los vecinos que allí se congregaron para ser informados de la situación. Entre otras autoridades, participaron de la reunión el jefe de la Regional Moreno, el titular de la Comisaría 2da., y el secretario de Seguridad de la Municipalidad de Moreno, quienes pidieron calma a la población, dieron garantías de que los detenidos seguirían en esa condición, y pidieron colaboración a los vecinos para dar con los dos prófugos.
‘El menor tiene 17 años y está en condiciones de no volver a salir, los otros dos son mayores’, explicó el comisario López, titular de la Segunda de Moreno. La mayor preocupación estaba cifrada en torno al menor, llamado Cristian, alias ‘Pucho’, acusado de ser el autor de los disparos que dieron muerte a Toloza, y supuestamente causante en el pasado de otras cinco muertes, entre ellas un policía local. Como informó este diario la semana pasada, entre sus antecedentes figuraba al menos una fuga de un correccional.
“Hay que moverse, convocar alos medios, ese chico no va aparar porque no le hacen nada,¡es impune!”, dijo una vecina.
Asimismo dieron garantías para la seguridad del remisero que figura como testigo en la causa, quien tras el hecho había sido amenazado de muerte por allegados a la banda.
Sin embargo la tranquilidad duró poco, pues este domingo los propios vecinos confirmaron haber visto suelto a ‘Pucho’, merodeando el barrio. Las versiones, tildadas por algunos vecinos como ‘parte de la paranoia generada por la inseguridad’, fueron confirmadas por varias personas que conocían al menor asesino y aseguraron haberlo visto, pero luego llegó la confirmación: Cristian se había escapado el viernes pasado, supuestamente en Morón, sin mayores precisiones de las razones de ese traslado.
El barrio entró en pánico, a sabiendas de que el joven podría tomar represalias, por un lado, o bien seguir actuando como venía haciéndolo. Cosa que se concretó, según confirmaron los vecinos, que pasadas las 5 de la mañana de ayer lunes lo vieron ingresar a una casa con fines de robo. La policía llegó más de una hora después de haber sido anoticiada. Dos vecinos denunciaron después el intento de ingreso a sus casas.
La indignación y pánico vecinal es tal que los vecinos de Lomas de Mariló analizan las medidas a tomar. ‘Hay que pedir a la Gendarmería gente que entre al barrio, porque la policía lamentablemente nunca, nunca, sirvió acá. El problema es que ahora hay un asesino rondándonos todo el tiempo’, expresó uno de los vecinos, que pidió mantener su identidad en reserva.
‘Tenemos que movernos, convocar a los medios, ese chico no va a parar porque no le hacen nada, ¡es impune!’, sostuvo una vecina, en tanto que otros fueron mucho más drásticos en cuanto a las medidas a tomar, ante tanta impotencia.
Esa situación se dio al cabo de una noche en la que los vecinos de la cuadra de Segundo Sombra entre avenida Roca y Díaz Vélez estuvieron en las puertas de sus casas hasta entrada la madrugada, tratando de organizarse ante lo que califican como un ‘estado de indefensión’. ‘Así no se puede vivir’, sintetizó una vecina atribulada