El artículo señala que Argentina fue uno de los países que estuvo en la mira de la red de escuchas montada por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), cuyas acciones clandestinas, dice la nota,se reforzaron durante la agonía y muerte del ex presidente venezolano Hugo Chávez, el 5 de marzo.
Para la NSA y la CIA, Brasil y Colombia, son los objetivos prioritarios junto a México, pero "también fueron espiados con menor intensidad Venezuela, Argentina, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Paraguay, Chile, Perú y El Salvador'
El artículo de O Globo lleva la firma del periodista Glenn Greenwald, radicado en Brasil y colaborador del diario británico The Guardian, que ventiló en primera mano los documentos del norteamericano Snowden.
"Uno de los aspectos que se destacan en los documentos es que, Estados Unidos parecen estar interesados no solo en asuntos militares, sino también en secretos comerciales" apunta la nota del diario carioca.
DILMA PIDIÓ MESURA
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, instruyó a sus ministros que manifiesten su disgusto por el supuesto espionaje estadounidense sobre millones de comunicaciones brasileñas pero que eviten desgastar la relación con Washington.
Fuentes del palacio del Planalto, sede presidencial, revelaron que Rousseff "no quiere afectar la relación" con el presidente Barack Obama, a tres meses de su viaje a Washington para una visita de Estado, dijo hoy la periodista Mónica Bergamo
Una de las orientaciones dadas por la presidenta al Palacio Itamarty, Cancillería, fue la de no aceptar el pedido de asilo del ex agente norteamericano Edward Snowden, responsable por la filtración de miles de documentos, entre ellos los que informan del espionaje norteamericano en Brasil.
Ayer Dilma Rousseff declaró que no aceptará "interferencias" ni violaciones a la "soberanía" pero aclaró que se conducirá "sin precipitación'.
Consultado sobre el refugio pedido por Snowden, el canciller Antonio Patriota dijo el lunes, "la respuesta simple y directa, nada cambia, no hay intención alguna de concesión de asilo'.
Rousseff sabe que hay sectores del oficialista Partido de los Trabajadores y de otras agrupaciones, que consideran "tibia" la política hacia Estados Unidos, pero decidió preservar esa buena relación a pesar del escándalo por las filtraciones, señaló Bergamo, columnista del diario Folha y la cadena Bandeirantes.
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