El precio del trigo en la plaza local experimentó en las últimas dos jornadas una baja superior al 15 por ciento, luego de que la Secretaría de Comercio Interior emplazara a los exportadores de cereales para que normalicen la provisión al mercado. Ricardo Baccarin, corredor de cereales, explicó a Télam que "se dio una baja muy fuerte entre ayer y hoy, y entre ayer y anteayer, que sólo se explica por el aumento de la oferta".
"Las bajas se producen cuando hay más oferta y lo que pasó estos días en el mercado es que alguien apareció a vender", explicó.
Parte de la oferta proviene de los agentes exportadores, que según explicaron a Télam fuentes del sector, vienen volcando al mercado interno parte de la existencia que originalmente tenía destino internacional.
Ante la baja registrada en los últimos días, el presidente de la Federación de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, dijo a Télam que "la oferta más dinámica y sostenida permite comprar buenos volúmenes y abastecer a las panaderías para que ofrezcan pan Felipe de hasta 5 piezas por persona a 10 pesos por kilo". "Hay que llevar tranquilidad porque el abastecimiento de harina está garantizado y estamos trabajando para que el acuerdo del pan a 10 pesos llegue a la mayor cantidad de consumidores", agregó el molinero.
En los últimos días, el Gobierno, a través del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, salió a advertir que de no aumentar la oferta del cereal, podría aplicarse la Ley de Abastecimiento.
Ante la escasez de trigo en el mercado, los precios de la harina aumentaron de 150 pesos por bolsa en marzo a cerca de 270 en las últimas semanas, lo que suscitó la reacción oficial.
Ocurre que según cómputos oficiales, habría existencia de trigo suficiente para abastecer al mercado interno y el faltante se debería a especulaciones de los tenedores del cereal en busca de un mejor precio.
Según datos de la cartera agrícola, la campaña 2012/2013 del cereal arrojó un resultado de 9 millones de toneladas, a las que se suma 1,4 millones de stock inicial.
De esas 10,4 millones totales, ya se exportaron 3 millones, de las que quedan cerca de 7 millones para la molienda, lo que cubriría la demanda local hasta la próxima cosecha.
Desde el sector privado muestran números similares a los de Agricultura respecto a la cantidad de trigo, pero advierten sobre la potencial calidad del cereal, que podría afectar los precios de la harina y de sus derivados.