Diego Hernán Gerbautz fue condenado por embestir con su auto, yendo a contramano y a gran velocidad, y provocarle la muerte a Tobías Lisandro Baladán, de entonces 8 años, en un hecho ocurrido en Villa Madero en mayo de 2015.

Un fallo que encontró al acusado como culpable de “homicidio simple con dolo eventual”, tras un juicio por un siniestro vial del que resultara víctima un niño al ser atropellado por un auto que circulaba de contramano y con exceso de velocidad, fue considerado como ejemplar y hasta podría constituir un precedente para episodios similares que suelen derivar en la aplicación de penas menores, por lo tanto excarcelables.

En esta oportunidad, un Tribunal de La Matanza condenó a un joven a 9 años de prisión, más el mismo período de inhabilitación especial para conducir, aunque el imputado recién quedará detenido, si la sentencia queda firme, ya que la misma será apelada.

De esta manera, luego de varias postergaciones por cuestiones burocráticas, Diego Hernán Gerbautz fue condenado por el hecho en el que embistió con su auto y le causó heridas mortales al pequeño Tobías Lisandro Baladán, de entonces 8 años, en la tarde del 23 de mayo de 2015 sobre la avenida Vélez Sársfield en la localidad de Villa Madero.

El debate, en el que declararon algunos testigos y peritos, se desarrolló ante el Tribunal Oral Criminal Nro. 3 de La Matanza, quien emitió un veredicto poco habitual para los procesos en que se imputa a personas que protagonizaron siniestros viales.

Si bien en los alegatos, tanto la fiscalía, como el abogado del particular damnificado, habían solicitado diez años de prisión y la defensa se pronunció por la absolución o de manera subsidiaria una pena por homicidio culposo, los jueves Alfredo Drocchi, Juan Pablo Vidal y Sergio Polti decidieron una condena algo menor, pero aceptada por los familiares de la víctima y la acusación.

Gerbautz, de 23 años, afronta una sentencia de 9 años de prisión al ser hallado culpable del delito de “homicidio simple con dolo eventual”, además de 9 años de inhabilitación especial para manejar y observar ciertas pautas de conducta, como presentarse en forma regular ante las autoridades judiciales y el impedimento de salir del ámbito de la provincia de Buenos Aires sin previo aviso. Tras conocerse el fallo, Cecilia Figueroa, la madre de Lisandro Baladán, sostuvo que “siento que se hizo justicia, después de tanto luchar y pasar por muchas cosas en el medio. Ahora, queremos que esta condena se cumpla, que la decisión de los jueces se haga realidad y vaya preso, como corresponde”.

En tanto, el letrado querellante Andrés Bonicalzi manifestó que “este fallo es un ejemplo, casi sin precedentes. No es común que para este tipo de homicidios, que ocurren en siniestros viales, se aplique la figura del dolo eventual. Ahora, el acusado podrá recurrir a Casación, pero cuando la condena quede firme, tendrá que cumplirla indefectiblemente”.

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Además, el letrado sostuvo que “como querella estábamos convencidos que correspondía considerar este caso como un homicidio simple. De ese modo lo peleamos, el fiscal nos acompaño en esa petición y pudimos encontrar justicia por Lisandro. Ahora, esperemos que otros tribunales criminales tomen como ejemplo este fallo y sean más permeables a la figura del dolo eventual en casos de homicidios en ocasión de transito.’

Cabe recordar que cerca de las 14, del 23 de mayo de 2015, Lisandro y su hermano Tomás, de 15 años, salieron de su casa rumbo a una peluquería, cuando apareció el vehículo que manejaba Gerbautz.

“Iban de la mano. Cruzaron la avenida Vélez Sársfield, que es doble mano. Tomaron todas las precauciones y hay un video donde se observa todo. De repente, mi hijo mayor sintió un fuerte tirón, arrancándoselo de la mano. Había entrado de contramano, a una velocidad impresionante y lo pasó por arriba al nene, en vez de maniobrar y tirarse contra la vereda”, recordó la mujer.

La posterior investigación, que estuvo a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Nro. 8 de La Matanza, fue cuestionada, debido a que no se realizaron pericias, ni se recogieron declaraciones de testigos.

Además cuando al joven, hijo del dueño de una distribuidora de productos alimenticios de la zona de Tapiales, le dictaron prisión preventiva apenas estuvo 15 días detenido, denunciándose que recibió todo tipo de privilegios. Luego, con el imputado en libertad, la madre del niño fallecido recibió amenazas y agresiones, que se sumaron a una serie de irregularidades hasta que se sustanció el juicio, que ayer terminó en una condena inédita.