El domingo 25 de octubre será la primera vuelta electoral para elegir al sucesor de Cristina Kirchner. El jueves 22 o 29 del mismo mes serían las elecciones en la AFA. Los principales candidatos a esos cargos son Daniel Scioli y Marcelo Tinelli, viejos amigos y aliados en la doble cruzada.
Este martes, el conductor de ShowMatch dio un paso importante para lograr su objetivo de sentarse en el sillón que ocupó Julio Grondona durante 35 años: reunió 25 firmas de dirigentes del fútbol argentino para reinterpretar el artículo 50 del reglamento general de la AFA que le impedía presentarse, al estipular una antigüedad mínima de cuatro años como directivo para postularse.
En una reunión prevista para el próximo martes, Tinelli necesitará la mitad más uno de los 44 integrantes del Comité Ejecutivo para desbloquear su postulación, objetada porque solo lleva tres años como dirigente. De lograrlo, en octubre necesitará reunir la mayoría de la Asamblea de 75 miembros para ser electo presidente.
Desde que decidió postularse, Tinelli tuvo como aliado incondicional a Scioli. De hecho, el vicegobernador Gabriel Mariotto -ahora muy cercano al candidato presidencial- y otros hombres cercanos al mandatario bonaerense actuaron como operadores del vicepresidente de San Lorenzo con dirigentes que estaban reacios a prestar su consentimiento. El candidato al Parlasur participó en la reunión del Panamericano.
Además, Scioli sumó al ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal como asesor legal de Tinelli, junto a los juristas Ricardo Gil Lavedra y Jorge Vanossi, quienes niegan el requisito de cuatro años para presidir la entidad de la calle Viamonte.
De todos modos, las opiniones en el Frente para la Victoria en torno a las ambiciones de Tinelli no son monolíticas. Santiago Carreras, hombre de La Cámpora en Fútbol para Todos y la AFA, es padrino del hijo de Mariotto, pero en esta cuestión trabaja para que el próximo presidente surja por consenso.
Pese a que en la gerencia de Ideas del Sur creen que Máximo Kirchner está jugando sus fichas a que el próximo hombre fuerte de la AFA sea el presidente de su querido Racing, Víctor Blanco, cerca del hijo de la Presidenta lo niegan.
Tinelli y el candidato a diputado por Santa Cruz mantuvieron una reunión en marzo pasado en Olivos para limar asperezas y entablar mejores relaciones. Tras ese encuentro, el conductor y productor desistió de recrear este año el Gran Cuñado, la ácida parodia de las figuras políticas.
En ese contexto de distensión, hace unos 15 días el secretario general de la Presidencia y referente de La Cámpora, Eduardo de Pedro le pidió a Fabián Scoltore, mano derecha de Tinelli, que lleve al ex precandidato a gobernador bonaerense, Julián Domínguez a bailar una chacarera a ShowMatch.
Luego Cristina le habría reprochado a Domínguez la presentación, en medio de las acusaciones periodísticas contra su rival Aníbal Fernández, y al día siguiente gestualizó su apoyo al jefe de Gabinete en un acto transmitido por cadena nacional.
Con ese poder de influencia en los hogares, Tinelli le dispensó siempre un tratamiento especial al gobernador bonaerense y se presume que se repetirá en el camino de ambos a octubre.
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