Rosa Poggy La futura reina de Holanda tendrá la compañía de cientos de argentinos. Algunos viajaron desde Argentina para apoyar a la primera argentina en alcanzar un trono real
Decenas de argentinos viajaron a Amsterdam para participar el martes en las ceremonias que convertirán a la princesa Máxima en reina de Holanda, con un fervor similar al vivido tras la reciente elección del Papa Francisco, otro compatriota, al frente de la Iglesia católica.
"Lo de Máxima es una maravilla para nosotros los argentinos, después del Papa. Esto es lo más", comentó Rosa Poggy, un ama de casa de 58 años, que vino especialmente desde Buenos Aires.
Poggy llegó acompañada por su amiga Nora Morales, de 79 años, que por "nada del mundo" quería perderse este momento. "Máxima es un ejemplo y una alegría para los argentinos", afirma Nora, llorando.
Una mujer mayor de la provincia argentina de Córdoba, que no quiso decir su nombre, preguntaba a los transeúntes dónde sería el mejor lugar para ver a Máxima durante la ceremonia.
Llegó acompañada por sus tres hijas. Una de ellas admitió tenerle "mucha envidia" a la princesa de Holanda.
"Me hubiera gustado encontrar yo misma al príncipe. Las holandesas deben de estar furiosas, de entre todas las mujeres lindas que hay aquí, vino una argentina y se lo llevó", señaló esta mujer de 40 años, que sólo quiso dar su nombre, Cecilia.
"Es un cuento de hadas", añadió.
La fascinación por la princesa se vive en cada rincón de Amsterdam y no
es exclusiva de los argentinos: tazas, globos, muñecas, tortas, frascos
de mermelada y hasta prendas íntimas con la foto de Guillermo-Alejandro y
la futura reina consorte.
Fotos de Máxima y su sempiterna sonrisa en los bares, en las tradicionales florerías y en casi todos los comercios.
Las ceremonias comenzarán con la abdicación de la reina Beatriz y
seguirán con la entronización de su hijo Guillermo-Alejandro, casado con
Máxima desde 2002.
Aunque Máxima haya renunciado, al menos en
los papeles, a su nacionalidad de origen, muchos argentinos sienten
ahora el mismo orgullo que con la elección del cardenal Jorge Bergoglio,
el Papa Francisco, al frente del Vaticano.