A nivel mundial, el rotavirus afecta anualmente a 110 millones de niños, de los cuales 2 millones requieren hospitalización y se calcula que las muertes por este agente superan los 500.000 casos.
Dadas las características médicas del virus, esta variedad patológica tiene tres veces más probabilidades de hospitalización que otro tipo de gastroenteritis. Es extremadamente contagiosa y fácilmente transmisible en ámbitos cerrados, y se la considera responsable de al menos un tercio de todas las muertes causadas por diarrea.
El rotavirus es el agente patógeno que más frecuentemente causa diarrea infantil (gastroenteritis severa) en niños menores de cinco años, sin importar la condición socioeconómica. La principal vía de contagio es fecal oral. Básicamente se manifiesta como una gastroenteritis de 3 a 8 días de duración con vómitos, diarrea acuosa, fiebre y dolor abdominal.
Un estudio epidemiológico conducido en el Sanatorio Mater Dei, de Buenos Aires, en niños menores de 5 años con gastroenteritis, estimó que el rotavirus es responsable del 39% de las consultas por gastroenteritis y del 42% de las internaciones en Argentina; con un costo directo que alcanzaría anualmente los 27.7 millones de dólares. En los costos médicos directos se incluyeron los de atención en consultorio externo, emergencias e internación, entre otros y dentro de los costos directos no médicos, el uso de transporte, el uso de pañales extra y la contratación de personal extra para cuidar al enfermo.
En los casos más graves, la deshidratación generada por el rotavirus puede llegar a ser mortal. Este virus es muy contagioso y tiene impacto sobre la familia. El rotavirus puede sobrevivir varias horas en las manos y durante días en superficies sólidas como mesadas, pasamanos, utensilios, etc.
La gastroenteritis aguda por rotavirus tuvo mayor frecuencia en las estaciones de otoño e invierno y en los menores de 2 años. En comparación con otras etiologías tuvo mayor gravedad y mayor riesgo de internación y provocó un aumento de los costos.
En relación con las estrategias de prevención, se ha demostrado que las mejoras en las condiciones higiénico-sanitarias no impactan de manera sustancial en la disminución de las muertes e internaciones asociadas a este virus. Proveer agua potable y mejorar la salubridad son medidas que no reducen de manera significativa la propagación de este virus. Por esto es importante tomar conciencia que este agente no puede ser controlado de la misma manera que otras enfermedades transmitidas por el agua.
El lavado de manos es una medida muy eficaz cuando uno la
realiza a conciencia, cumpliendo con los distintos pasos y durante unos minutos.
En los casos de niños que presentan diarrea se puede utilizar el alcohol en gel,
solo o luego del lavado de manos. No se recomienda el uso de guantes en el hogar
salvo situaciones muy especiales. Es importante tomar conciencia que este agente
no puede ser controlado de la misma manera que otras enfermedades transmitidas
por el agua.
Un enemigo silencioso que ataca víctimas indefensas
Un estudio epidemiológico realizado en Argentina sobre Rotavirus durante los años 2009 y 2010 reveló datos clínicos y epidemiológicos sobre la gastroenteritis aguda en CABA en el sector privado en 275 niños menores de 5 años. El estudio reveló los siguientes datos:
Destaca el gran impacto de la enfermedad en la población pediátrica menor de 2 años.
Demuestra que la diarrea por Rotavirus tuvo mayor gravedad que la diarrea de otras etiologías y conllevó mayor riesgo de internación.
Demuestra que la vacunación redujo el riesgo de padecer infección por rotavirus y por lo tanto de deshidratación e internación.
En relación con la estacionalidad de la enfermedad, la mayor actividad se produce en los meses de otoño e invierno (mayo-agosto).
El rotavirus genera un importante impacto: En Argentina 8 de cada 10 diarreas (gastroenteritis) registradas durante los meses de abril y mayo son causadas por rotavirus.
Cada año la gastroenteritis por rotavirus es responsable de la muerte de aproximadamente 450.000 niños menores de 5 años en todo el mundo. Virtualmente se puede afirmar que todos los menores de 5 años han tenido al menos un episodio de gastroenteritis por rotavirus en su vida.
Según datos del SINAVE (Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica) en el año 1999 se produjeron alrededor de 100 muertes, 20.000 hospitalizaciones y 130.000 consultas ambulatorias por rotavirus en Argentina. Es importante señalar que el niño que presenta diarrea por rotavirus no puede concurrir al jardín maternal hasta que la diarrea finalice, el resto de los niños pueden concurrir normalmente, especialmente si están vacunados contra rotavirus.
Hablamos de una patología de alto impacto familiar, social y económico. Es importante destacar que el beneficio que la vacunación brinda es proteger contra diarrea moderada / grave, prevenir las hospitalizaciones y muertes y reducir la mortalidad y el impacto socio económico de la gastroenteritis por rotavirus.