Alberto y Gladys Guido se cansaron de llamar a la oficina que la Constructora Tres Montes SRL había montado en Drummond 978, Adrogué, a pocas cuadras de la sede gubernamental. Una sola vez pudieron hablar con una tal María Sánchez, quien deslindó responsabilidades en quien era el cobrador, un vecino de la zona.
Para los vecinos la estafa fue premeditada. Lo aseguran al constatar por ejemplo que recibieron una notificación fechada el 9 de octubre de aquel año explicándole que no harían la obra debido a la "alta morosidad" que registraban en el pago de las cuotas. Sin embargo, muchos firmaron el contrato después de esa fecha.
"Si habían decidido no llevar a cabo esta obra porqué no nos dijeron que no firmáramos el contrato y no pagáramos las cuotas", se queja Gladys, quien advirtió, además, que nadie la llamó para devolverle los $ 3.150 que pagó por la obra que ejecutarían bajo el proyecto AB3870A.
A pesar de que la obra se realizarán bajo las ordenanzas y reglamentaciones vigentes, ni el gobierno municipal ni el ENRAGAS intervino en defensa de estos pobres vecinos.
Un barrio olvidado con ganas de progresar
Los contribuyentes del barrio La Jovita consideran que aún viven "como cuando llegaron de España", ya que no tienen cloacas ni agua potable, gas y la mayoría de las calles siguen siendo de tierra.
"El municipio lo único que hace es cobrarnos los impuestos" se quejó Glayds Gauna, quien advirtió que muchos de los pobladores de la zona tampoco han logrado realizar la escritura de su casa.
La mujer expresó que "queremos que el barrio progrese, pero necesitamos que el municipio, la Provincia o la Nación nos den una mano".