1 Nuestro héroe Querido Juan Carlos Peralta: Hoy es un día muy importante para nuestra familia como para tantas otras, a 30 años de la Guerra de Malvinas, en la cual fuiste uno de los jóvenes que defendieron nuestras islas. Te queremos decir que estamos más que orgullosos de vos y agradecerte todo lo que hiciste y hacés por nosotros. Sos nuestro mayor referente y nuestro ejemplo máximo. Siempre vamos a estar a tu lado para apoyarte en todo porque sos una excelente persona, nunca bajes los brazos. Te amamos mucho, sos nuestro héroe... Familia Peralta Lomas de Zamora
2 Respuesta en polaco Señor Secretario de Comercio, Guillermo Moreno: Le escribo estas líneas como respuesta a sus recientes declaraciones sobre los productores de yerba mate del norte argentino, a quienes calificó como “polacos pelotudos del interior”. Tendría muchas formas de responderle y hacerle saber el enorme desagrado que tales y despectivas palabras causaron en la nutrida comunidad polaca en nuestro país, de la cual yo soy parte, pero voy a optar por una sola: la de la verdad. Verdad que dice que estos inmigrantes, cuyos descendientes usted considera así, llegaron hace ya más de cien años a esta tierra y se deslomaron trabajando precisamente en el norte, con un clima muy diferente y temperaturas agobiantes para las cuales no estaban preparados, pero lo hicieron igual, y educaron a sus hijos y nietos con sus mismos valores de honradez y respeto al trabajo. Yo tuve oportunidad de ver personalmente ese milagro en el centro de Europa llamado Polonia, totalmente reconstruido por quienes tienen la misma sangre de los que usted llama pelotudos. Sus declaraciones ofenden no sólo a ellos en particular, sino a todos los que llevamos orgullosamente ese origen. Mi abuelo fue uno de esos inmigrantes que arribó a este gran país, como tantos otros, era una persona humilde, pero culta y con valores. Se ofreció de voluntario en la Segunda Guerra Mundial para poder pelear por su amada patria invadida por los nazis. No sé si usted escucha música, pero le recomiendo a un tal Chopin, considerado uno de los más grandes compositores de la historia: era polaco, pero no pelotudo… Hace dos años, publiqué un libro, “Mundo Eslavo”, donde entre otras cosas, transmito la cultura y los logros de todos quienes llevamos esa sangre, pongo a su disposición un ejemplar a fin de que pueda cultivarse de ello y saber más de los polacos. Gustavo Sterczek Dni: 22.147.627 [email protected]
3 Agradecimiento Señor director: Por este medio quiero agradecer a la señora presidenta del Centro de Jubilados Luis de Ana, de Remedios de Escalada, señora Elva Chiavari y a su vice, señor De Simón. Con motivo de realizar un viaje a la ciudad de Mar del Plata el día 21 de marzo, junto a mi esposa, sufrí un problema en una de mis piernas que me imposibilitaba caminar. En cuanto les comenté lo sucedido, ellos no tardaron en comunicarse con una clínica de esa ciudad, llegando a los pocos minutos una ambulancia que me trasladó al lugar donde me asistieron, sacaron placas radiográficas y medicaron. Todo ello gracias a su solidaridad y su preocupación por mi problema de salud. Quiero destacarlo de alguna manera porque no siempre se cuenta con gente así como las que acabo de mencionar, las cuales merecen mi agradecimiento por lo ocurrido en esa circunstancia. Osvaldo de Luca Banfield
4 El otro 2 de abril Señor director: Aquel 2 de abril de 1963, a las 11.15 de la mañana, en Magdalena oímos el rugido de turbinas del primer avión que se abalanzaba sobre nosotros. Era un Corsair de la Aviación Naval, con base en Punta Indio. Nuestro cuartel quedó en ruinas, perecieron varios camaradas, oficiales, suboficiales y soldados conscriptos, como yo. En particular, recuerdo la caída de una bomba incendiaria que, al impactar sobre uno de nuestros tanques en el campo, incineró a varios vacunos... Habíamos entrado en combate, desgraciadamente, contra hombres que tenían el mismo uniforme de nuestra patria. Azules y Colorados, dos fracciones de las fuerzas armadas, se peleaban entre sí. Yo presté servicio como colimba en el Escuadrón C de Tanques de Magdalena. Escribí un libro titulado “El C 8 No Se Rinde”, que describen la camaradería y la vida en el cuartel. Recuerdo con enorme cariño mi paso por ese regimiento de tanques. Quiero hacer constar mi orgullo por haber pertenecido a esa unidad. Hermindo Belastegui Bernal