El material acumulado en la empresa comienza a volar en los días de viento y dificulta la visión y complica la respiración. También se acumula en las viviendas lindantes con la firma, sobre todo en la calle 145.
Vecinos de Berazategui, cercanos al centro de la ciudad, hicieron conocer sus quejas por los problemas que les ocasiona la antigua cristalería existente en esa zona, delimitada por las calles 145, 15, 21 y Lisandro de la Torre oeste, debido al permanente 'vuelo' de arena que afecta las propiedades de esos lugareños.

El inconveniente radica en que en el amplio predio donde se emplaza desde hace decenas de años la Cristalería Rigolleau, la empresa Cattorini Hermanos, responsable actual de la firma, instala o acopia materiales para elaborar luego los diversos productos de vidrio que elabora cotidianamente. 

Así, en esos amplios playones internos se juntan materiales como vidrio y arena, los que se almacenan en grandes pilas y se los acumula para su posterior derivación hacia los objetos -vasos, copas, botellas- para producir en gran cantidad.

Ocurre que, según afirmaron vecinos de la lindante calle 145, entre 18 y 19, "últimamente la Rigolleau ha acumulado importantes 'montañas' de arena en los playones que dan hacia 145, en la parte posterior de la fábrica". La frentista Josefina Garcete aseguró a este diario que "ese gran montículo de arena está hasta el tope, sobrepasa cualquier límite, pues está mucho más alto, varios metros, que el tradicional paredón que desde hace años se erige en la parte de atrás de Rigolleau".

Explicó la lugareña que "cuando hay un poco de viento, esa arena allí acumulada empieza a volar por todos lados y de esa manera invade nuestras casas, afectando las piezas de nuestras casas, nuestras plantas y jardines", y formándose además "una especie de nube de polvillo arenoso que hasta impide que respiremos con comodidad y que además afecta la visión de todos aquellos que vivimos sobre 145".

"Como la arena está hasta el tope, su altura sobrepasa el alto paredón posterior de Rigolleau y la voladura de la arena nos perjudica. No es que estemos en contra de la producción o el trabajo de los obreros, pero sí reclamamos que sus responsables pongan una mayor atención en lo que hacen o desarrollan, porque ahora se está perjudicando al vecindario y sabemos que esa no es la intención de esa empresa", sintetizó otro vecino de la calle 145.