Cuando dormimos el cuerpo alcanza un estado de reposo en el que se suspenden los sentidos y los movimientos, esta calma del cuerpo y el descanso mental permite recobrar energías y vitalidad para el día siguiente.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud, OMS, ha considerado el dormir mal como una enfermedad de salud pública que afecta la vida escolar, universitaria, laboral y social de las personas.
Quienes padecen de insomnio, saben lo difícil que es cumplir al otro día con las obligaciones diarias y conocen la desesperación de ver cuánto avanzan las agujas del reloj. No es para menos, la falta de sueño provoca muchas complicaciones y hasta puede inducir el padecimiento de ciertas enfermedades.
Dentro de las afecciones más comunes se pueden considerar:
Cansancio visual, ojos sensibles a los estímulos de la luz.
Capacidad de lectura disminuida.
Capacidad de concentración reducida.
Cansancio y lentitud corporal.
Problemas gástricos.
Falta de energía, mal desempeño de las funciones del cuerpo.
Mal humor e irritabilidad.
Propensión a cometer errores en tareas cotidianas.
Beneficios de dormir bien
Justo es no dejar sólo la idea a la falta de sueño si no pensa también cuáles son las bondades de un merecido y buen descanso. Aquí algunas a considerar:
Estimula la capacidad de memoria y creatividad.
Mejora la capacidad de intelecto. El descanso es muy importante para mejorar nuestra actividad intelectual. Ayuda a mantener un peso adecuado. Cuando el cuerpo no descansa lo suficiente, presenta una tendencia a acumular grasas.
Cuida el corazón. Durante el sueño también disminuye la frecuencia cardíaca para que las células coronarias y los tejidos puedan repararse.
Beneficios para el sistema cardiovascular. Favorece el control de enfermedades como la hipertensión. Cuando no se descansa lo suficiente se corre el riesgo de aumentar la tensión arterial.
Presión arterial más baja.
Favorece a la coordinación física. Al realizar trabajos que impliquen riesgos, el descanso es imprescindible.
La piel descansa y las células se regeneran y oxigenan con mayor facilidad.
Más atractivos y más saludables.
Entonces, dormir bien es esencial y muy positivo para el organismo, tanto como llevar una buena alimentación, ya que el sueño y la alimentación están íntimamente relacionados.
El sueño reparador permite cumplir de mejor forma con las exigencias diarias, entre siete y ocho horas es lo que recomiendan los especialistas, ya que también ayuda a controlar el estrés y a mantener un estado de ánimo equilibrado.i