El Papa Francisco insistió con su la advertencia sobre que en estos días se está "viviendo la tercera guerra mundial" y lo enfatizó al recibir en la residencia de Santa Marta al Congreso Judío Mundial (CJM), con una notable delegación argentina.
Francisco aprovechó la oportunidad para saludar a los integrantes del CJM, misión donde había 22 argentinos, por una de las más importantes festividades judías, el Año Nuevo que tendrá lugar el próximo 24 de septiembre. Según marca la tradición judía les deseó un año dulce y próspero y al estrechar la mano de Jack Terpins, presidente del Congreso Judío Latinoamericano le pidió que la plegaria fuera mundial.
"Los cristianos están sufriendo una política de expulsión de Medio Oriente. Están siendo perseguidos, no queridos, discriminados. En algún momento les tocó a ustedes, ahora a nosotros", respondió Francisco. Por su parte, el director del Consejo Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, contó que llevaron al Papa "una torta de miel, tal como manda la tradición judía: debemos comer algo dulce para desear un feliz y dulce año". Epelman es responsable para el diálogo con la Santa Sede desde del Congreso Judío Mundial, y además conserva una antigua amistad con Francisco desde los tiempos de Arzobispo de Buenos Aires, del pontífice.
Fuente: NA