"El peleón del siglo" es el producido. Es el resultado de cualquier combate que haya sido espectacular, más allá de lo que prometía de antemano, y de quiénes hayan sido sus protagonistas.
De más está decir que en general, una cosa no depende de la otra, porque la mejor propuesta puede ser un fiasco, y una que no llegaba a esa estatura puede deparar en una guerra memorable.
A tal efecto recordamos la primera entre José Luis Castillo y Diego "Chico" Corrales en 2005, donde éste –ya fallecido en 2007- estando groggy ganó por KOT 10. Fue quizás el peleón de todos los tiempos. Quizás.
Pero eso es materia opinable y por sobre todo, cuestión de gustos.
Lo que se instala como no opinable, pese a no haber nada que lo determine, ni una fórmula, ni una regla, es el concepto de Pelea del Siglo, como la que el sábado pasado efectuaron Floyd Mayweather y Manny Pacquiao en el MGM de Las vegas, que a algunos les agradó, a otros no tanto, y a varios los decepcionó.
Sin que nadie lo aclare, una pelea del siglo se produce cuando se enfrentan dos púgiles que hipotéticamente compiten por ser el mejor púgil libra por libra del momento.
¿Qué es el libra por libra? Otro lauro abstracto, sin reglas, que surge del imaginario colectivo entre los especialistas. Supone aquel púgil al que si lo igualaran en peso con los demás, vencería a todos.
¿Quién puede discutir que Mayweather es hoy por hoy, y desde hace algunos años, el mejor libra por libra? ¿Y quién puede discutir que Mayweather-Pacquiao tenía bien ganado su slogan previo de Pelea del Siglo?
Una pelea que en nuestro país llegó un sábado a la noche –a la 1 de la madrugada- a los 30 puntos de rating –el Boca-River del día siguiente tuvo 32,4 a las 18:30-, y que batió todos los records de recaudación por venta de entradas y pay per view por los tiempos de los tiempos, es indiscutible.
Un púgil que cobra por una sola pelea 180 palos verdes (como mínimo), y que es el atleta mejor pago de la historia, también.
Ahora bien; eso no implica ni por asomo que hayan efectuado el combate más sublime, ni siquiera del año.
Pero será difícil bajarlo de su sitio, aún cuando aparezcan otras con el mismo slogan durante este siglo XXI.
El tema es que en más de 100 años de historia, hubo muchas denominadas así en su momento, más allá de cómo respondieron a las expectativas.
Y que, cada vez que se aplica a un combate ese lema publicitario, no se hace más que desplazar a sus pares, ponerlos en tela de juicio, o quitarles parte de su aureola.
Alguien que no sea del palo boxístico, no podría entenderlo. ¿Cómo es posible que en un siglo haya varias peleas que se atribuyan el mismo concepto?
¿Cuál fue la verdadera? ¿Cuál la "más" Pelea del Siglo de todas? ¿Y cuál la mejor?
Y otra duda: ¿el resultado de cada una de ellas, según lo que acontezca sobre el ring, influye para que una resalte más que otra en su valoración?
Haciendo un ejercicio de memoria, encontramos los siguientes duelos que se bautizaron de tal modo.
Si alguna quedó afuera, tal vez no haya sido tan importante como para quedar registrada. Por el contrario, si se incluye alguna mal, el tiempo le habrá dado estatura de tal por alguna razón adquirida luego. No es esto algo escrito, concreto. Y hasta a alguna se la llamó "La del Milenio" (De la Hoya-Trinidad).
Afectados aún por la reciente Mayweather-Pacquiao, este juego periodístico propone seleccionar a la verdadera pelea del siglo, según gustos y pareceres:
1) Jack Johnson-James Jeffries (1910 – Johnson GKOT 15)3) Dempsey-Tunney (I y II) (1926 – Tunney GP 10 y 1927 – Tunney GP 10)
4) Louis-Schmeling (II) (1938 – Louis GKO 1)11) Tyson-Holyfield (I y II) – (1996 – Holyfield GKOT 11 y 1997 – Holyfield GDesc 3)
12) De la Hoya-JC Chávez (I) (1996 – De la Hoya GKOT 4)15) De la Hoya-Trinidad (1999 – Trinidad GP 12) (Del Milenio)
16) De la Hoya-Mayweather (2007 – Mayweather GP 12)Y para no dejar la nota renga, pese a que el peleón de 3 rounds que hicieron Hagler-Hearns aparece como el más vibrante y explosivo, la figura de Muhammad Alí y su rivalidad con Joe Frazier, que no quedó en ese único duelo, da la sensación de sobresalir por encima del resto.