“Quien no vive para servir, no sirve para vivir”, advirtió el sumo pontífice en la Plaza de la Revolución, en donde desde las primeras horas del día miles de fieles lo esperaron en una jornada histórica. La juventud también se agolpó a recibir a Francisco
Ante miles de personas, el Papa brindó un emotivo Angelus en la Plaza de la Revolución, en la Habana, Cuba, en lo que fue una jornada histórica para toda la isla, y advirtió: "Quien no vive para servir, no sirve para vivir".
El sumo pontífice, que también fue recibido por una cantidad impresionante de jóvenes que se llamaron a "hacer lío", tal cual él había dicho en las Jornadas de la Juventus en Brasil, se refirió: "La importancia de un pueblo, de una nación, la importancia de una persona siempre se basa en cómo sirve la fragilidad de sus hermanos, y en esto encontramos uno de los frutos de una verdadera humanidad".
La homilía del Sumo Pontífice fue escuchada en silencio por la multitud, que no dejó, sin embargo, de agitar banderas de naciones latinoamericanas ante el Papa nacido en Argentina y de aplaudir ocasionalmente
Desde las primeras horas del día, miles de personas se acercaron a la Plaza de la Revolución en La Habana, a la espera de la primera misa que realizará el Papa Francisco, en un día histórico en la isla, que cuenta, a su vez, con el interés de la juventud.
La visita del papa a Cuba movilizó a miles de jóvenes cubanos que viven un acontecimiento único, interpelados por un pontífice latinoamericano que los invitó a "hacer lío", y que tiene planeado reunirse con unos 5.000 de ellos en un centro cultural habanero.