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22 | 12 | 2015
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Ajedrez chino: batalla dividida por un río

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Similar al juego conocido y con una raíz en común, esta partida sorprende tanto por el valor de sus piezas, como lo que cada una de ellas representa. Entre palacios, carros y elefantes para llegar al siempre codiciado “jaque mate”.

Ajedrez chino: batalla dividida por un río
Foto:

El ajedrez chino es un juego de mesa de estrategia, que se practica sobre un tablero. Pertenece a la misma familia que el ajedrez y el shogi (ajedrez japonés). Se cree que todos ellos provienen de un juego llamado chaturanga, que se practicaba en la India en el siglo VI.

El tablero tiene 10 líneas horizontales y 9 verticales. Las piezas se ubican en sus intersecciones, llamadas puntos. En el centro de cada lado del tablero se sitúa una fortaleza de 3ž3 puntos, cruzada por diagonales, en la que se encuentra el rey. Entre la quinta y la sexta fila se encuentra el río, que divide el tablero en dos. En otras versiones del tablero que son jugadas fuera de China en lugar de haber un río, hay una simple línea.

Las piezas que componen los ejércitos del tablero normalmente se representan con caracteres chinos, pero en otras zonas del mundo se cambian estos caracteres por símbolos parecidos a los del ajedrez occidental.

El elefante mueve dos intersecciones en diagonal, siempre y cuando el punto intermedio esté vacío. No puede atravesar el río.

El General o Rey, mueve una intersección en dirección horizontal o vertical, movimiento parecido al rey del ajedrez occidental, pero no puede salir de las casillas marcadas como palacio. Y no puede tener visión directa con el general del oponente, es decir si están en la misma columna debe haber al menos otra ficha entre medias de ellas dos, se puede aprovechar esto para forzar a no mover al otro jugador.

Particular ejército

El oficial o consejero mueve una intersección en dirección diagonal, parecido al rey del ajedrez occidental, pero no puede salir de las casillas marcadas como palacio.

El Caballo, mueve una intersección en dirección horizontal o vertical, seguida de otra en diagonal. El punto de pivote debe estar vacío.

El carro de guerra mueve como la torre del ajedrez común.

El Cañón, mueve igual que el carro, pero sólo puede capturar si salta sobre otra pieza que se encuentre en la línea de ataque. La pieza que se interpone, conocida como plataforma del cañón, puede pertenecer a cualquier bando.

El cañón sólo puede saltar si realiza una captura, y no puede saltar sobre dos o más piezas.

El Soldado, mueve una intersección hacia adelante si se halla en su propio campo; en campo enemigo pueden también mover una intersección en forma horizontal. No puede retroceder, y al llegar a la última línea enemiga sólo mueven en forma lateral.

Al momento del desenlace, no existen demasiados misterios y el juego concluye del mismo modo que su clásico homónimo. La partida termina cuando un jugador da jaque mate a su oponente. Si un bando no dispone de movimiento legal, no queda otra que rendirse y, por consiguiente, se pierde la partida

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