Vecinos encontraron en la costa de Comodoro Rivadavia ejemplares rosados y un llamativo “ratón de mar”. Especialistas explicaron por qué aparecen tras fuertes mareas y aclararon que no representan peligro para las personas.
La aparición de llamativos animales marinos en la costa de Comodoro Rivadavia, en Chubut, generó asombro entre vecinos y turistas durante los últimos días. Los ejemplares fueron encontrados sobre la arena en la zona de Kilómetro 3 y rápidamente las imágenes comenzaron a circular en redes sociales por su aspecto poco común.
Entre las especies halladas había unos organismos rosados y alargados conocidos popularmente como “peces pene”, además de otro animal de apariencia peluda llamado “ratón de mar”.
A pesar del apodo viral, estos animales no pertenecen al grupo de los peces. Se trata del Urechis unicinctus, un gusano marino que suele vivir enterrado bajo la arena en galerías subterráneas cercanas al mar.
Su forma cilíndrica y su color rosado fueron los principales motivos por los que el fenómeno despertó curiosidad en internet. Habitualmente permanecen ocultos bajo el lecho marino, pero los cambios bruscos en las corrientes, las mareas intensas o los temporales pueden arrastrarlos hasta la orilla.
Especialistas explican que estas criaturas son completamente inofensivas para las personas y cumplen funciones importantes dentro del ecosistema oceánico.
Junto a estos gusanos marinos apareció otra especie que llamó aún más la atención por su apariencia extraña. Se trata del denominado “ratón de mar”, un tipo de poliqueto cubierto de cerdas y filamentos que le dan un aspecto similar al de un pequeño animal peludo.
Estos organismos viven en fondos arenosos o fangosos y rara vez quedan expuestos a la vista humana, salvo cuando fuertes movimientos marítimos los desplazan hacia la superficie.
Además de formar parte de la biodiversidad marina, ayudan a procesar materia orgánica en el fondo del océano.
Una mujer que caminaba por la Costanera de Kilómetro 3 junto a sus perros encontró varios de estos ejemplares y decidió devolverlos al agua para evitar que murieran por la exposición al aire y al sol.
Según contó a medios locales, utilizó algas para moverlos con cuidado hasta que el oleaje pudiera arrastrarlos nuevamente mar adentro. La actitud fue destacada por vecinos de la zona, ya que muchas veces estos animales quedan varados en la playa después de los temporales y no logran sobrevivir.
Aunque las imágenes generaron sorpresa y comentarios en redes sociales, especialistas remarcan que este tipo de episodios son fenómenos naturales que pueden ocurrir luego de tormentas o alteraciones en el mar.
Las corrientes y el oleaje remueven sedimentos del fondo oceánico y dejan al descubierto especies que normalmente permanecen ocultas bajo la arena en las costas patagónicas.
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