Las campanas de la abadía de Westminster sonaron ayer en el cielo londinense para celebrar los 70 años de matrimonio de la reina Isabel II de Inglaterra y Felipe de Edimburgo, la primera pareja real británica que alcanza sus Bodas de Titanio. Es un nuevo récord para la reina, decana de los monarcas del mundo, que ascendió al trono en 1952 a la edad de 25 años.
El duque de Edimburgo ostenta, por su parte, el récord de longevidad de los consortes reales en Reino Unido, detenido anteriormente por la reina Carlota, esposa de Jorge III durante 57 años. Aunque la pareja no participó en actos públicos conmemorativos, las campanas de la abadía de Westminster, donde se casaron el 20 de noviembre de 1947, sonaron en Londres para rendirles homenaje.
El grupo de campaneros de la abadía, compuesto por diez personas, debió hacer sonar las campanas durante tres horas y 20 minutos, hasta las 16.20.
Con ocasión del aniversario, el palacio de Buckingham desveló dos imágenes de la pareja, tomadas a primeros de mes en el salón blanco del castillo de Windsor por el fotógrafo británico Matt Holyoak.