E l secretario general del Partido Democrático Matteo Renzi renunció ayer a su cargo tras ser derrotado en las elecciones italianas de este domingo y aseguró que el actual oficialismo “nunca” será parte de un gobierno con los antisistema del Movimiento Cinco Estrellas o con la ultraderecha Liga Norte, que salieron a mostrarse como opciones de gobernabilidad luego de imponerse en los comicios.
La jugada de Renzi, al mostrarse rápidamente como opositor y rechazar cualquier tipo de acuerdo, hará más difícil que las dos fuerzas más votadas en los comicios del domingo reúnan, cada una por su lado, una mayoría parlamentaria capaz de formar un nuevo Ejecutivo.
Por el contrario, la renuncia del dirigente florentino puede llevar al quiebre del partido si los sectores de la minoría del PD avanzan en acuerdos con el M5E como forma de frenar un gobierno de la derecha, una de las especulaciones que circularon hoy por Italia.
En ese contexto, emergerá como central el rol del presidente italiano Sergio Mattarella, que tendrá que encargar la formación de gobierno a la fuerza, coalición o persona a la que vea con mejores chances de dar vida a un nuevo Ejecutivo.
“Con estos resultados, es obvio y de consecuencia que yo deje la guía del PD”, afirmó Renzi, de 43 años, que ayer, con menos del 19% de los votos, llevó a la fuerza al peor resultado desde su fundación en 2007.
De todos modos, Renzi adelantó que la decisión se hará efectiva “al fin de la fase de elección del nuevo gobierno”, que podría emerger del nuevo Parlamento a fin de mes.
Con el 99% de los votos escrutados al momento de su renuncia, las elecciones del domingo mostraron a la coalición de derecha que integra la Liga Norte de Matteo Salvini en primer lugar, pero sin llegar a una mayoría propia, y al M5E como el partido más votado.
“En campaña electoral dijimos no a un gobierno con o de los extremistas y no hemos cambiado de idea’; planteó ayer Renzi desde la sede partidaria en Roma.
“Hay tres elementos que nos separan de Luigi Di Maio y de Matteo Salvini; su anti europeísimo, su anti política y el uso del odio verbal que sus partidos han usado en el debate contra el PD”.
“Cuando termine el proceso de elección de gobierno seré un senador más. Hagan el gobierno sin nosotros. Estaremos en la oposición, pero seremos una oposición leal. El PD nunca será parte de un gobierno anti sistema”, advirtió a sus adversarios políticos.
“La de ayer fue una derrota clara, evidente y neta que nos impone abrir una pagina nueva adentro del PD”, reconoció el ex premier.
“Hoy Italia tiene una situación política en la que el que venció no tiene los números para gobernar”, analizó.
En ese sentido, y luego de que el escrutinio definitivo diera a la centroderecha el 37% de los votos a nivel nacional y de que el M5E se convirtiera en el partido más votado con el 32.5%, tanto Salvini como Di Maio se proclamaron como los “ganadores” de la jornada y ratificaron sus intenciones de encabezar el proceso de formación de gobierno.
Los parlamentarios elegidos esta elección asumirán sus bancas el 23 de marzo para dar inicio formal a la XVIII Legislatura y comenzar el proceso de formación del próximo gobierno, que tendrá como primer paso la elección de los presidentes del Senado y de Diputados.
Esa primera negociación podría ser clave para los alineamientos tendientes a formar el gobierno.
Luego, una vez formados los grupos parlamentarios, que pueden ser los mismos o no de las alianzas presentadas en las elecciones, el presidente Sergio Mattarella iniciará las rondas de consultas con cada una de las fuerzas y los presidentes de las Cámaras para decidir a quien encargarle la formación del Ejecutivo.
En ese sentido, Mattarella tiene la opción de dar un mandato explorativo que busque una mayoría en las cámaras a un miembro de la coalición más votada (la centroderecha), a un representante del partido que obtuvo más votos (el M5E) o a una figura de un tercer grupo.