Su velocidad máxima será de 45 kilómetros y podrá transportar 2 personas. Sus dimensiones son 2,35 metros de largo, 1,32 metros de ancho y 1,56 metros de alto. Pesa 448 kilos con baterías y 343 sin ellas.
Cuenta con una estructura conformada íntegramente en aluminio de alta resistencia, con laterales son cilindrados, mejorando las eficiencias a las deformaciones por impactos. Estas estructuras se conforman en aluminio consiguiendo optimizar el peso final del vehículo muy necesario para su autonomía.
A partir de la simplicidad de construcción, los primeros vehículos se realizan por zonas de montaje, no por líneas de producción. El montaje de cada unidad está calculada en unas 16 horas hombre.
Las restricciones existentes a las importaciones durante el desarrollo del proyecto obligó a buscar autopartistas nacionales, que en algunos casos, debieron construir piezas exclusivas para el vehículo. De esa manera se logra que el 85 por ciento sean argentinas (elaboradas en Capital Federal, Gran Buenos Aires, Rosario y Córdoba), una cifra muy destacada, ya que en los vehículos tradicionales, la participación de autopartistas nacionales alcanza en muchos casos a apenas el 30 por ciento; son importados el motor, el controlador y el diferencial, que no se producen en nuestro país.
Como todo vehículo eléctrico, es ecológico, ya que no emite gases, silencioso y sencillo de conducir: para avanzar hay que presionar un pedal y tiene otro para retroceder, ya que carece de caja de cambios.
La elaboración de la preserie -que abarca 25 unidades- tiene por finalidad poner en condiciones el producto para la producción en serie, y disponer eventuales modificaciones.
Contará con una red de distribución a nivel nacional, que además se ocupará de las reparaciones y el mantenimiento, que por tratarse de una unidad eléctrica es mínimo, ya que no tiene líquidos ni aceite.