A sombra Ricardo Caruso Lombardi, a cada paso. Después de haber dirigido a varios equipos de Primera, decidió que su carrera continuará en la tercera categoría. Dirigirá a Tristán Suárez, que se está reforzando con algunos nombres importantes. Frontal como siempre, explica en una nota con DIARIO POPULAR los motivos que lo llevaron a dirigir al Lechero.
-¿Por qué Tristán Suárez?
-Porque me gustó la idea. Si bien en Primera cada club tenía su técnico, estaba todo orquestado, tenía la chance de ir a algunos otros equipos. Me salieron propuestas muy buenas de la B Nacional y varias de afuera. Ocurre que yo había quedado con una deuda con la familia Granados. Ellos, en su momento, me habían dejado ir a Platense. Dirigí dos prácticas y les pedí permiso para irme, porque estaba esa chance, yo no era tan conocido y era la B Nacional. Siempre me quedó esa pica. Ellos se habían portado bien conmigo pero yo no les devolví eso. En lo deportivo me dieron ganas de venir y con la llegada de Alfredo Coto se solucionó lo económico.
-¿No tenés miedo de que piensen que es un retroceso en tu carrera?
-No, muchos querían que me fuera a la B y no pudieron, yo vine a la B cuando quise. No me molesta eso. Además yo dirigí mucho años en la B. Sería diferente si yo hubiera dirigido siempre en la A. No es que después de esto no me vayan a llamar más de la A. Pero eso no quiere decir que venga a la B y me fume un faso y me quede haciendo la plancha. Hay rivales complicadísimos como Chacarita, Atlanta, equipos con mucha historia, mismos Estudiantes de Buenos Aires, Almirante Brown, son todos muy difíciles. La zona nuestra es bravísima. Lástima que lo hayan hecho por zonas.
-Y a la inversa, hay quienes se sorprenden porque dicen que podés dirigir a Boca, a la Selección...
-En la calle me lo dice todo el mundo; a mi me gusta. Hay hasta un hashtag para que dirija la Selección, en donde me votó mucha gente. Yo puedo dirigir cualquier cosa. A mi no me hace ni mejor ni peor técnico. Algunos dirán que estoy loco, y otros ¡Já, mirá adonde se fue a dirigir!
-Te colgaron el cartelito de conflictivo, de chanta, ¿Te perjudicó?
-Decime qué conflicto tuve. Y ser chanta no sé que es. Chantas son los que andan con el violín y no ganan un partido. ¿Sabés cuantos hay? Son los que dicen que le gusta el buen fútbol. Es todo chamuyo. A mi me avalan mis campañas, por algo me quieren de todos los equipos. A mi me aplauden los hinchas de todos los equipos en donde estuve.
-Pero también te limitan, dicen que servís solamente para salvar a equipos del descenso...
-Entonces sirvo para algo, hay algunos que no sirven para nada. Si de ocho equipos salvé a todos, para algo debo servir. Y si salí campeón con Italiano y con Tigre, para algo debo servir. No sé si muchos técnicos tienen tantas campañas buenas. No recuerdo muchas campañas malas mías.
-¿Te sorprendió la estructura que encontraste en Tristán?
-A mi no, porque ya había hablado con los dirigentes antes de venir, pero es lógico que la gente se asombre. Estamos como un equipo de la A, a nivel entrenamiento, concentración, pretemporada. No tenemos nada que envidiarle a los de Primera.