El apretado abrazo final de todos los jugadores tras el final en el rectángulo de juego, los cantitos y la ronda de la felicidad, marcaron el cierre de la noche para los jugadores de la Selección Argentina al grito de "esta es la banda más loca que hay".
Fue complicado el partido, sin dudas. México, empujado por su gente, fue un rival durísimo, que cerró cinco puntos arriba la primera mitad (45-30) y parecía que empezaba a construir la victoria. Sin embargo, la garra y el juego de los jugadores albicelestes pudo dar vuelta la historia a partir del tercer cuarto. "¡Qué trabajo nos dio! La pasamos mal durante gran parte del juego, pero el corazón de este equipo siempre está, siempre aparece", expresó tras la victoria el entrenador Sergio Hernández.
El último cuarto fue dramático por momentos, ya que si bien Argentina logró sacar una luz de ventaja, México nunca se entregó y se puso a tiro mientras el equipo de la Oveja Hernández trataba de corregir errores y reaccionar para no dejar pasar la chance histórica.
"Ahora vamos a salir campeones", dijo por su parte Facundo Campazzo, uno de los pilares de este equipo que ya hizo la primera parte de la historia, pero ahora tiene hambre de cerrar el preolímpico con la consagración. Y Venezuela será esta noche el rival.