Emanuel Ginóbili encontró la fórmula perfecta para mantenerse 12 años en la elite del básquet mundial y siempre se lo atribuye en gran parte a su familia, que lo ayuda a olvidarse de los malos momentos y potenciarse para revertirlo. Una vez que concluyó el encuentro ante Miami, el bahiense corrió a abrazarse con sus hijos mellizos y la mujer.
Los sorprendió. Se abrazó con ellos sobre el parquet del American Airlines Arena ante una multitud que aplaudía a uno de los mejores equipos de la última década en la NBA y a un hombre que a pesar de los años se muestra inoxidable.
"Nunca dejé de creer en el equipo. Los más jóvenes nos revitalizaron", destacó el bahiense, que es un símbolo para la comunidad latina en Texas por su entrega en cada partido.
"Jugamos a un nivel muy alto, cuando muchos consideraban que ya estábamos viejos para tener otra oportunidad de competir", comentó al hacer incapié en la edad de los Big Three, Tim Duncan (38) y en la de Tony Parker (32) y el propio Manu)36, un trío que fue criticado en 2012 por su bajo rendimiento y hasta la prensa estadounidense los "jubiló".
Con una bandera argentina que le cubría los hombros y acompañado de su mujer, Marianela, y sus hijos Dante, Luca y Nicola, el bahiense festejó toda la madrugada la conquista de su cuarto título (2003, 2005, 2007 y 2014).