Preguntaron cómo salió Narvaes el sábado ante Hiroyuki Hisataka, y al escuchar que el Enano lo molió a golpes, dijeron: "Pero Hisataka no es boxeador, es verdulero. ¿Por qué no pelea contra Daiki?", criticó Rizzo, el más efusivo.
Daiki es el del medio, y marcha 2º en la OMB. Tiene 24 años y 28-3-0, 18 KO, y según el Team nipón, lo arrasa a Narvaes.
(La charla se abrió entre todos, y cada cual las respuestas las fue dando el primero que se le ocurría, desordenadamente).
"Timoki, ni hablar. Pero es gallo, muy grande, y no baja a 115 (supermosca). Koki –el mayor-, de 26 y 31-1-0, 17 KO, -ex campeón mosca-, ahora está en gallo, pero por la AMB. Por eso Daiki es el ideal para vencerlo. Díganle a Narvaes que pelee, y que se deje de escapar, que siempre pelea con pichones", desafió Cepeda, siempre apoyado por Timoki, que asentía con su cabeza teñida de rubio.
-El problema de Narves es la plata, y nadie lo quiere pelear de local por no pagarle lo que merece y encima no poder vencerlo.
-Nosotros le hacemos la oferta. ¿200.000 U$ no está bien? ¿Cuánto gana allá? (oferta Rizzo).
-Tal vez sea buena bolsa, habría que hablar con Osvaldo Rivero, su mánager (que no vino a la Convención).
-Pero Rivero seguro pedirá 500.000 con tal de no pelear. Hagamos una cosa: díganle que Daiki va para la Argentina.
-Sí, ¿pero por qué bolsa?
-No hay problema por la bolsa. Daiki va.
-Por ejemplo, ¿aceptan 20.000 U$?
-¡Pero claro! Si vamos a ganar. Si Narvaes ya es un viejo, no puede más, ya no tiene ni la velocidad, ni los reflejos de antes. Fue bueno, sí, pero tiene 38 años. Daiki 24. Lo arrasa. Nada más que Rivero no haga lo de siempre, que llora, que se queja y que te roba. Pero díganle que cuando quiera vamos para Buenos Aires con todo el equipo, con los tres hermanos, el padre, y nosotros.
-Daiki está 2º, en poco tiempo será retador obligatorio, y si no se da ahora en algún momento la OMB ordenará subasta.
-No, ¡qué subasta! Esa pelea no va a subasta. Arreglamos. O acepta él o aceptamos nosotros, pero esa pelea no va a subasta. Lo que pasa es que Rivero quiere cobrar como un rey y pagarte como un mendigo.