Un clásico de la cocina rusa es el Beef Stroganoff que, aunque su nombre
intimide, no es de muy complicada preparación. Tiene su origen en el
siglo XVIII y a través de los años sufrió cambios. La receta original no
contiene champiñones, los que fueron agregados en la versión francesa
de este plato.
El Beef Strogano es un clásico de la cocina rusa, es sencilla su preparación e ideal para esta época del año. El nombre de este plato se debe al conde ruso Gregory Alexandrovich Strogano (17701857), un noble de considerable fortuna y poder, quien se desempeñó en distintos cargos diplomáticos. Amante de la comida y del buen vivir, contaba con una brigada de cocineros a su disposición. Uno de ellos fue el que habría inventado la famosa receta que más tarde se haría famosa en el mundo entero tras la caída del imperio ruso.
Según cuenta la leyenda, el chef inventó el plato durante una competencia de cocina en San Petersburgo. Otra versión, menos glamorosa, indica que el conde le pidió a su cocinero
un plato con una carne tan tierna que se le deshiciera en la boca sin mucho esfuerzo, ya que su deteriorada dentadura le impedía masticar bien.
Cabe aclarar que la receta original no contiene champiñones. Estos fueron agregados en la versión francesa del plato. Por otra parte, los rusos utilizan una crema ácida denominada smetana que en nuestro país no se consigue. En su lugar, se puede agregar a la crema común con un chorrito de limón, previamente hervido, para evitar que se corte durante la cocción.
Ingredientes Para 4 o 5 personas: 1 kg de carne de ternera (falda, roast beef, cuadril); 2 cebollas medianas; 1 cucharada de mostaza en polvo; 100 grs. de manteca; 2 cucharadas de harina; 1 cucharada de manteca; 300 cc. de caldo de carne; 1 cucharadita de extracto de tomate; 200 grs. de crema de leche; 450 grs. de champiñones; 5 papas hervidas; sal y pimienta a gusto.
Preparación Quitarle la grasa a la carne y cortarla en bifes de 1 cm. de ancho. Golpearla con cuchillo o martillo de madera para ablandar sus bras y tejidos conectivos.
Cortar los bifes en cubos, pasarlos por harina y saltearlos en 50 grs. de manteca a fuego fuerte para que se doren bien. Reservar.
Limpiar los champiñones con un repasador húmedo para quitarles los restos de tierra que puedan tener. Cortarlos en cuartos y freírlos en manteca. Reservar.
Cortar la cebolla en láminas nas y saltearla en una sartén con la otra mitad de la manteca.
Cuando se empiece a dorar la cebolla, agregar la pasta de tomate, la cucharada de mostaza y mezclar. Agregar el caldo y la cucharada de manteca amasada con la cucharada restante de harina. Dejar hervir unos minutos a fuego bien bajo.
Incorporar la carne y la crema de leche. Cocinar hasta que la salsa empiece a espesar y la carne esté tierna. Unos minutos antes de finalizar la cocción, agregar los champiñones. Salpimentar.