Es una de las conclusiones del estudio realizado por la Liverpool John Moores University para determinar cómo el uso de videoconsolas contribuye a la cantidad de actividad diaria de los jóvenes.
Investigadores compararon la cantidad de ejercicio que hace un jugador de Wii con el que se realiza con otras videoconsolas y deterrminaron que «la introducción de sensores de movimiento en las consolas tendrá un gran impacto en la cantidad de energía gastada por los jugadores y también en la cantidad de calorías quemadas.