Entre las ventajas que este estudio garantiza, se encuentran corregir el equilibrio o recuperarse de lesiones que suelen tener los deportistas. Según estos investigadores, correr hacia atrás implica golpear más suave el suelo y eso evita las lesiones de rodilla.
Un estudio realizado durante 4 semanas por la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica) confirmó que un grupo de mujeres que corría hacia atrás perdió más grasa corporal a diferencia que el grupo de mujeres que corría hacia delante.