Al igual que con los bebés, higienizar a los perros chicos requiere algunos cuidados para evitarles problemas de salud. Hay varios aspectos a tener en cuenta, ya que todas las razas no son iguales y habrá que consultar al veterinario
Hay veterinarios que dicen que a los cachorros de perro no se les deben bañar antes de los tres meses, pero hay otros que señalan que se puede hacerlo cuando se necesite. Lo que hay que tener en cuenta es la temperatura del agua, ya que si el agua está algo fría el cachorro puede resfriarse. En realidad es lo mismo que el cuidado que se le tiene a un bebé, en que la madre se esmera no sólo con el agua sino también con la temperatura ambiente de la habitación, que no haya corrientes de aire y una vez bañado secarlo bien. Estos mismos cuidados son los que requiere un cachorro de perro.
No es necesario usar secador después del baño, a no ser que el ambiente sea muy frío. Durante los sofocantes meses de verano no hay inconveniente en bañarlo una vez por semana, sino lo normal sería cada quince días, si el cachorro es de pelo largo o enrulado y que se ensucia fácilmente.
En cuanto al uso de jabones o champúes hay que tener cuidado, porque estos quitan las grasas naturales, protectoras, que normalmente tienen los perros en la piel. El baño muy seguido va debilitando la piel y la hace propensa a los eczemas.
Hay que ser cuidadosos a la hora de elegir estos productos con mucho cuidado. Existen cremas y jabones con propiedades específicas para cada tipo de piel y pelo. Los productos para el baño del cachorro han de tener un PH neutro. Pero no será igual el champú que se use para un perro con pelo largo, tal como un Komondor o un Bobtail, que para un Chihuahua o un Terrier.
Hay razas con pieles más sensibles y delicadas que otras y el veterinario es el que aconsejará cual es el producto que se puede utilizar para cada caso.
¿Cada cuanto debe bañarse a un perro que vive en forma sedentaria en un departamento? Esta es una pregunta frecuente que hacen los dueños de perros que viven en pisos, con salidas muy controladas, solo para que hagan sus necesidades.
La frecuencia del baño dependerá del calor reinante, de la actividad que realice el animal, del grado de suciedad que muestre y de la raza. Porque aún sin ensuciarse, las hay más propensas que otras a producir fuertes olores. Los perros de pelo largo pueden producir más olores que los de pelo corto.
En muchos casos, esos olores son producidos por exceso de secreción de las glándulas anales que, por diferentes motivos, el animal no descarga en forma adecuada.