El doctor Fernando Salas, integrante de la Sociedad Argentina de Ortopedia y Traumatología Infantil (SAOTI) explicó que “la cura más efectiva es el diagnóstico desde chico, por eso los padres y pediatras deben prestar atención cuando el niño tiene dolores en la zona o si renguea”.
Salas aclaró que una vez que se detecta la enfermedad “sólo existen tratamientos paliativos para evitar grandes dolores e imposibilidad de trasladarse”, ya que “no se descubrió una cura totalmente efectiva, salvo por el reemplazo total de la pieza”.