Una multitud que irrumpió en el folclore de la Plaza Próspero Molina. El festival Cosquín Rock inició en 2001 y en poco más de una década y media logró trascender las fronteras de Córdoba hasta convertirse en el más importante de Sudamérica. La conjunción del rock nacional con un paisaje único y un público fiel. Pappo, Andrés Calamaro, Charly García, Illya Kuriaky and The Valderramas, Skay Beilinson... un centenar de historias de entretelones. El documental "Cosquín Rock XV", del director Francisco Mostaza, repasa los quince años de un evento masivo que sobrevivió a crisis económica y de sus artistas.
Surgido en el año ultra caótico de 2001 y con la simple premisa de sus organizadores de “no perder plata”, logro sortear diversos obstáculos hasta celebrar su cumpleaños de 15: empresas con equipos viejos por la falta de inversión, lluvias torrenciales, artistas rebeldes (Charly García llegó a tocar con hasta cinco horas de retraso), cambios de sede (Plaza Próspero Molina, Comuna San Roque y el Aeródromo de Santa María de Punilla) y la incertidumbre por lo redituable de una apuesta por el rock local.
Durante casi dos horas se lograron comprimir 500 horas de un archivo riquísimo que incluye a Luis Alberto Spinetta, Molotov (la primera banda extranjera) y Juanse, entre otros titanes, para mostrar las entrañas de un mito que se esconde tras las sierras y muestra su sonido una vez por año.