La escuela primaria Lagena es un edificio histórico de Shanghái. Fue construido en 1935 y por sus aulas pasaron miles de alumnos a lo largo de los últimos 85 años. Sin embargo, las autoridades locales tenían otros planes para el lugar en el que estaba ubicado, por lo que tomaron la decisión increíble: en lugar de derribarlo y construirlo de nuevo en su nueva localización, lo movieron más de 60 metros.
Para llevar a cabo este proyecto faraónico se necesitaron 18 días. Primero levantaron la estructura, de cinco plantas y con un peso de 7.600 toneladas; después, colocaron unas patas robotizadas por debajo, que habían sido diseñadas específicamente para este objetivo; y, finalmente, "hicieron caminar al edificio" durante 61 metros.
En el vídeo se ve como los operarios colocaron las patas robotizadas por debajo del edificio y las interconectaron para que funcionaran todas al mismo tiempo, de tal manera que el colegio no sufriera ningún daño. Luego, el gigante de concreto, se fue moviendo hacia su nueva ubicación.