Productor, director de cine, novelista, cantante, actor y, según él, detective y luchador. Una personalidad que no cabe en una sola definición, y tampoco lo intenta.
Porteño, nacido el 2 de noviembre de 1969, escribió, dirigió y produjo una veintena de largometrajes -la gran mayoría de autogestión- estrenados en salas comerciales: "Sidra", "El periodista", "Tenemos un problema, Ernesto", "La trans de la patria", "King Perón", "Martín Revoira Lynch, la papa en la boca" y la saga de cinco películas de "Víctimas de Tangalanga", entre otras.
Escribió los monólogos de Roberto Pettinato y fue guionista de Sebastián Borensztein, Andy Kusnetzoff y Pedro Saborido, en ciclos emblemáticos como "Videomatch", "CQC - Caiga quién caiga", "TVR - Televisión registrada" y "Delicatessen". Pero también dio la cara como notero y columnista en "CQC", "Duro de domar", "Un Mundo Perfecto", "Argentinos por su nombre" y "RSM".
En radio compartió micrófono con Mario Pergolini, Martín Ciccioli y Roberto Pettinato, y en el humor gráfico dejó su firma en La Razón, La Nación y Perfil.
Tiene publicados cinco libros: "La meta de Gregorio", -dos veces finalista del premio Ciudad de Salamanca-; "Tenemos un problema, Ernesto"; "Revista" -la primera novela en formato revista-; "Víctimas de Tangalanga" y "Relato Roto". Participa activamente de diferentes programas de La Nación+, Crónica TV y TN.
Diego Recalde recuerda su llegada -muy joven- a los medios masivos. Habla de su primer emprendimiento, en el que vendía "productos de primera necesidad" a los estudiantes universitarios, y explica por qué -tarde o temprano- el destino lo habría llevado a ser quien es hoy.
Imágenes capturadas con un motorola edge 70 pro
Implacable consigo mismo, Diego Recalde admite que su espíritu autocrítico lo incomoda en ciertos momentos del trabajo. Habla de su película porno apta para todo público, de su tajante postura frente a la corrección política y de por qué el arte debe mantenerse separado de la moral.
A Diego Recalde le fascina provocar con humor, aunque esos comentarios corrosivos le traigan más de un problema con quienes no los entienden. Incomodar como forma de vida y el fastidio de algunos espectadores.
Diego Recalde destaca el peso que tuvo el Dr. Tangalanga en su vida y rescata de él una frase magistral que guarda como enseñanza. La magia de Luis Landriscina y del Negro Fontanarrosa. Lo difícil que es hacer reír y el desafío de convertirse en un verdadero entretenedor.
A la hora de reírse, Diego Recalde elige a los clásicos internacionales, como Woody Allen y los Hermanos Marx, y a referentes del under porteño, como Alejandro Urdapilleta o Los Melli, Carlos Belloso y Damián Dreizik. Su admiración -sin fecha de vencimiento- por los artistas que enseñan a ser valiente.
Su conocida postura política le costó a Diego Recalde algunas renuncias en su vida personal, entre ellas varias amistades. El verdadero rol del Estado, la diferencia entre arte y cultura, y los tres mosqueteros de la cultura argentina: Borges, Quino y Piazzolla. El adelanto de su próxima investigación periodística
Entre pagar el precio de decir la verdad o elegir el silencio, Diego Recalde no lo piensa demasiado. Las ventajas y los costos de ser coherente con sus convicciones cuando opina sobre temas espinosos o incómodos para mucha gente.
Como buen generador de polémicas, Diego Recalde no está a salvo de las amenazas anónimas. Los textos más absurdos, las situaciones más hilarantes con anécdotas desopilantes y el vínculo que llegó a construir con algunos de sus extorsionadores.
Cómo imaginaba su futuro en los comienzos de su profesión y de qué manera le responde al odio y al cariño de la gente. Diego Recalde es un escritor prolífico y riguroso, ¿cómo reacciona ante las faltas de ortografía? ¿Y por qué hace distinciones según las creencias políticas?
Inquieto, curioso y dueño de un ingenio que no descansa, Diego Recalde nunca cambió de oficio, siempre quiso contar historias. Con una cámara, con una birome, frente a un micrófono o en las páginas de una novela, y en cada formato dejó su marca personal.
Detrás del humorista hay un tipo sarcástico, de mirada aguda y risa contagiosa, que dice cosas difíciles como si fueran un juego. Pertenece a esa estirpe rara de los que convierten el humor en una forma de vida.
Diego Recalde es polémico por naturaleza.
Instagram: Diego Recalde; Guillermo Pardini
YouTube: Diego Recalde
Agradecimientos: IG Soluna