El guitarrista habló con DIARIO POPULAR de su amor por el instrumento y la música, recuerda sus comienzos, a Pappo, su residencia en España, las giras, los discos, y sus gustos. Además, se lamenta por la falta de reconocimiento al músico como trabajador, la desigualdad en la difusión, y según él, la falta de conciencia de sus algunos colegas.

El último gran exponente del "blues local". El rey argento del slide. El amo y señor de la afinación abierta –una variante de afinación, típica de los bluseros- de estas tierras. Uno de los grandes guitarristas que ha parido este suelo...A lo largo de sus más de 40 años con la música, Miguel Vilanova cambió de nombre artístico en varias ocasiones. Sus comienzos con las seis cuerdas fueron como "Miguelito"; pero cuando el universo le regaló el gigante placer de conocer e iniciar su carrera profesional a los 17 años junto a Pappo –su ídolo, y luego gran amigo-, cambió de apodo. O mejor dicho, en el `73 el Carpo decidió ponerle uno porque ese no era un nombre para un rocker que iba a tocar con él...

"Y a vos cómo te voy a presentar...El hijo del peluquero, Miguelito, ja, ja... Yo te voy a buscar un nombre", fue la frase de Norberto Napolitano en uno de los primeros ensayos, con Miguelito en el bajo (luego se calzó la viola, el slide y toda magia). Cuando pasaron unos días, Pappo volvió a la sala y lo rebautizó: "A partir de hoy sos Botafogo, jajaja". Y desde allí, sin nunca enterarse el por qué del sobrenombre que le tiró el Carpo, ingresó al mundo fascinante e interminable de la música.

Después de recorrer el planeta, residir en España; compartir tablas por ejemplo con B. B. King, James Cotton, Guns & Roses, Buddy Guy, Jeff Beck, Carlos Santana; y grabar discos con Pappo, Joaquín Sabina, Durazno de Gala, Los Guarros, como solista y muchos más; Miguel decidió transmutar. "Adiós Botafogo, y bienvenido Don Vilanova". Pero independiente de sus mutaciones de seudónimos, lo que nunca cambió en la vida de Miguel Vilanova fue su amor, pasión, dedicación y disfrute por la música. Y sobre todo por la guitarra, esa gran compañera fiel e inseparable, que ya tiene casi unos 50 años de rugir a su lado...

-¿Es así? Casi medio siglo con la viola colgada...

-La verdad que sí, fue una compañera de ruta. Una gestora de muchos eventos de mi vida. Gracias a la guitarra se cruzó Norberto Napolitano, gracias a la guitarra se cruzó en mi vida la madre de mis hijos, después mis hijos. Y tantos compañeros de ruta. Tantas oportunidades gracias a ella. La viola fue una alfombra mágica que me llevó a volar por el mundo. A recorrer el mundo de la guitarra. Me llevó a conocer a los más grandes del planeta, como B.B. King, Clapton, Hendrix, Jeff Beck, Bill Frisell, Pat Metheny, John McLaughlin...Llegué al Africa, a la India. Desde el blues y la guitarra conocí las implicancias sociales y geopolíticas que hay atrás de los estilos, sus gestores. Pude abrir los ojos en un montón de cosas. Gracias a un músico hace mas de 30 años me hice vegetariano, me cruce con Tus zonas erróneas (libro de autoayuda de Wayne Dyer)...

-¿Y amor por la guitarra, cómo nació?

- Mi hermana Rita cuando cumplí 9 años me regaló mi primera guitarra, una criolla. Primero la usaba como un juguete, pero se me instaló en la vida. Gracias a mi madre, Irma Luz, que me llevaba a mi maestra de rasgueo y canto. A aprender Lunita Tucumana, Zamba de mi Esperanza, Zamba de Vargas, Blue Moon, y que me llevaba a otro profesor que me enseñaba el solfeo de los solfeos, y a mi padre que me daba su sótano de su famosa peluquería de Belgrano. Pero Rita fue la que me regaló la primera guitarrita, jeje...

      Botafogo Don Vilanova



-¿Y la primera eléctrica?

-A los 12, ella me ayudó a comprar mi primera guitarra eléctrica. Era una eléctrica argentina que se llamaba "Kuc", y un amplificador argentino que se llamaba "Calsel", eran valvulares que andaban muy bien...

-¿Y qué escuchabas en los comienzos?

-En realidad en esos momentos había pocas cosas acá. Yo no tenía acceso, dónde mirar. No estaba una revista Pelo, pero recuerdo una vez viendo en Canal 7, aparecieron unos melenudos con pañuelos colgando, barbas, que tocaban raros. No sonaban a Leo Dan o Palito Ortega...Se llamaban Los Abuelos de la Nada. Y dije: "Esto qué es". Era un niño que jugaba con un cajoncito, pero llamó mucho la atención. Esto no es lo que se conoce comúnmente. Después un poco más adelante una canción muy loca de unos tipos corriendo en el campo, era Almendra. Otra mañana en Cabildo y Juramento escucho una guitarra...Una introducción de un tema que hacía tranunananá, tranunanan (canturrea un riff de la guitarra), con un órgano , y me quedé así (inmóvil)...Entré a la disquería y dije: "Qué es esto loco...". "Los Gatos, un grupo argentino", dijo. Yo estaba alucinado. "Y quién toca la guitarra", pregunté... "¿No lo conocés? Es Pappo, no sabés cómo toca este tipo". Ahí cambió mi vida directamente. Dije: "Guauu, esto no tiene precio". Además lo sentía tan mío. Con toda la gilada que ese momento discutía quién era mejor: si los Rolling o Beatles. Yo decía, no entiendo ni un carajo que es lo que dicen. Escuché eso y me mató. A mí me gusta esto y ahí arrancó todo.

-Y qué orgulloso para vos que el comienzo haya sido con tu ídolo...

-La verdad que la vida me dio una alegría enorme, un regalo que estuvo siempre en mi corazón y va a estar. Haber podido tocado con mi ídolo máximo a tan temprana edad, a los 17 años. Lo vivo como un privilegio, me marcó mucho el camino. Era un pendejo que no entendía nada, pero sabía que algo así no podía menos que hacer honor el resto de mis días.

-Además de ídolo y mentor, fue tu amigo...

-Tuve la posibilidad de ser amigo, de verlo en su intimidad, de conocer sus pensamientos, sus falencias, sus errores. Sus luces y sombras, como somos los humanos. Era un tipo que se mostraba mucho conmigo.

-Más allá de la imagen dura del Carpo, ustedes tenían muchas charlas profundas, espirituales...


-Por supuesto, no tenés más que recordar el disco Pappo's Blues Volumen 1. Hay mucha gente que lo conoce a Pappo con la moto, con las minas tetonas, autos, tachuelas, cuero, cadenas...Pero la tapa de Pappo's Blues Volumen 1, es Papo en cuero, con anteojitos, una barbita, y un niño rubio sobre los hombros en el medio de cañaveral, Pappo está señalando el cielo. Como hablando con niño, diciéndole vaya a saber qué...De allí venimos, quizá.

-¿Fue el Carpo que te puso Botafogo?

-Él fue mi bautista. El me puso Botafogo.


      Botafogo Don Vilanova



-¿Y cómo fue eso?
-En esa época cuando yo debuto con él, en el '73, me dice: "Y a vos cómo te voy a presentar...el hijo del peluquero, Miguelito. Yo te voy a buscar un nombre...". Un día vuelve al ensayo y se reía con esa risa: "ja,ja,ja". Venía caminando, me miraba, se reía y me dijo. "A partir de hoy sos Botafogo"...me miraba y se reía...Pero por qué, ¿quién es Botafogo?, le dije...Y largó el "Ja,ja,ja". Esa risa quedó para siempre porque cada vez que le preguntaba quién era Botafogo, se reía. Me quería dejar con la incógnita y me da dejó.

-¿Nunca te dijo el por qué del apodo?
-Nunca. Tengo algunas teorías: en ese momento había historieta que era Afanancio, que era como la competencia de Patoruzito. Afanancio era un tipo con gorrita, y su compañero, que era su sobrinito, era Botafogo. Estaba peinadito a la gomina, era lo contrario a Afanancio, y yo entré así a Pappo's Blues...Lo relaciono con eso, porque cuando iba a los primeros ensayos con Pappo, yo venía de la secundaria y como era colegio privado, tenía un peinado gomina para que no me hagan cortar el pelo. Siempre lo relacioné con eso, pero vaya a saber....

En el medio de tu crecimiento musical, te radicaste en Madrid. ¿Cómo fue eso?

-En el ´78, me fui para España,  a Madrid. Tenía muchos amigos que se habían ido antes, me llamaban y me decían: "Hay una movida impresionante, los músicos tocan en todos lados, vienen bandas de afuera todo el tiempo, acá los músicos trabajan, ganan guita laburando de músico". Yo quise darle el gusto a mi madre, que me decía está bien la guitarrita, pero vos tenés que tener un trabajo más firme. Entonces me metí a Entel, di los exámenes y me tomaron. Después renuncié, porque estaba controlado por lo milicos y era un asco, una corrupción espantosa. Fui a pedir la renuncia, le dije: "Mire yo toco la guitarra, esta empresa me chupa un...Yo toco con Pappo. Qué me puede importar Entel".

-Y ahí partiste sin saber que ibas a estar hasta con Sabina...

-Entonces me fui. Vendí cositas que tenía y me fui...Ahí arranqué tocando en el subte, tuve acceso con una banda que estaba creciendo, que se llamaba Cucharada. Y eso fue gracias a Pappo, porque antes de esta banda que te nombro, Pappo's Blues se hizo en Madrid. Un día estaba Pappo ahí, nos encontramos, y me dice: "Vamos a hacer Pappo´s Blues acá en España"; y lo hicimos. Cuando Pappo viene a la Argentina a hacer Riff, yo me quedé y me tomaron en este grupo que trabajé mucho. Eso me abrió puertas. Ahí fui sesionista de muchos artistas, como el hijo de Lola Flores. Empecé a tocar, y cuando este chico tuvo que hacer la colimba, en ese impasse, Sabina me propone hacer solos en la banda de él. Sabina ahí hizo borrar su disco: "Esto tío suena tecno pop, a mí me gusta el rock, me gusta como suena tu banda", me dijo. Bueno Joaquín, te hago unos temas y lo escuchás. Después vino a un ensayo, escuchó cómo le reversioné los temas, y arrancamos. Grabamos Viceversa... Estuvo muy bueno todo.  

-Más allá de los grandes que estuviste y lo que viviste con la música, ¿qué disfrutaste y disfrutás más?

-Seguir tocando la guitarra que es un instrumento que amo, que me sigue fascinando su sonido. Sigo estudiando. Hace poco presenté mi décimo libro, que es el granito de arena que quise devolver a la Argentina. Eso me genera muchas alegrías, no económicas, pero sí de cruzarme a gente y que me diga: "Estudié con su libro maestro". Eso me llena de satisfacción porque se cumplió el berretín que tenía. En Bolivia hay escuelas de música que usan mis libros, también en Paraguay, Chile, Uruguay, Colombia, Ecuador. Eso me llena de emoción.

      Embed



-¿De la música, qué es lo que amás más?
-(Pasan unos segundos mientras los sentimientos se transforman en palabras)...Como se convierten los sonidos en una alfombra mágica para que volemos, despeguemos del llano, y podamos ver la vida des de otro lado. Como las vibraciones sonoras están relacionadas con las vibraciones lumínicas, de los átomos, electrones... Como el cielo que nos imaginamos silencio, es completamente lo contrario. La escala de do mayo sigue siendo el sonido que el césped, nuestros órganos agradecen. Muchas de las influencias sobre nuestros órganos son el sonido, por eso escuchamos a Hendrix y se nos pone la piel de gallina...  

-¿Y de la guitarra?
-Su sonido, su historia. También su ligazón con la tierra, el aire, el agua. El tañir de las cuerdas es tan antiguo como el golpe sobre los tambores. Hace muchos mileños que el hombre tañe cuerdas, siempre para recordar de dónde venimos...

-Una canción tuya dice que "Pappo y su guitarra tienen algo en común" ¿Y Don Vilanova con la suya?

-También...Todos, el nos enseñó eso.
-Lamentablemente el músico aún no es del todo reconocido como trabajador en la Argentina, ¿no?

-El rock todavía está dando explicaciones de su existencia. Una cosa patética. Sobre todo teniendo antecedentes como Badía, que le dio espacio a todo el mundo. Tengo una frustración que 2 mil compañeros míos, que ya no considero ni amigos ni colegas, firmaran un petitorio para la derogación de la ley de música, que era muy favorable. Esa ley nos ponía de igual a igual con el barrendero y con todo trabajador. A mí y a todos nos quitaron esa posibilidad de que te vean como un profesional. Todavía me preguntan ¿de qué trabajás? Fue derogada y no reemplazada por ninguna ley favorable. Hoy los músicos siguen pagando para tocar, los músicos quedan electrocutados en el escenario por los lugares no son acordes. Además no hay igualdad en la difusión, la cumbia que degrada a la mujer, hace años que tiene horas y hora de televisión. Y el rock argentino sigue pidiendo ¡por favor! Quiero estar de igual a igual con la cumbia, con Tinelli, con Rial...Esto no tiene explicación. Igual creo que puede cambiar esto, por algo están los jóvenes que reconocen en el rock algo valioso. Algo que merece ser considerado como arte y cultura.

Sus guitarristas 

-¿Guitarristas preferidos?

-A Pappo lo dejamos con BB King. Muchos consideran que hoy el blues pasa por este muchacho Joe Bonamassa, pero la evolución del blues pasa por Bill Frisell, más allá de Jeff Beck. Esa evolución de la guitarra desde Robert Johnson, Mississippi John Hurt, pasando por Hendrix. Siempre me va a gustar Clapton con John Mayer, Peter Green, y Jonny Winter me va a gustar toda la vida. También Mike Bloomfield, Albert King, Freddie King y todos los King. Me gustan muchos los guitarristas, no solo de un género. Ali Ibrahim "Farka" Touré, de Sudáfrica, es un monstruo. Corey Harris también es un guitarrista brillante.

-¿Y qué escuchás?

-A todos esos, y también me gusta entrar a mi casa poner un sahumerio y escuchar música de la india, música clásica de allá. Sitar, Tambura, tabla. Siempre me gusta poner "negritos", escuchar música de negros. Me llena de vida y me hace bien.


      Entrevista_Miguel_Vilanova_Don_Botafogo.mp4


      Embed