El incendio en un bar de la estación de esquí de Crans-Montana dejó al menos 40 muertos y unos 100 heridos. Descartan que haya sido un atentado.
Un incendio de gran magnitud se desató durante la madrugada de este jueves en un concurrido bar de la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, y dejó un saldo preliminar de alrededor de 40 personas fallecidas y unas 100 heridas, en el marco de los festejos por Año Nuevo.
El siniestro ocurrió en el bar "Le Constellation", uno de los puntos más frecuentados de la zona, cerca de la 1.30 de la madrugada (hora local). Según informaron las autoridades del Cantón de Valais, el fuego se propagó rápidamente dentro del local, lo que obligó a desplegar un amplio operativo de rescate y asistencia sanitaria.
El comandante de la Policía Cantonal, Frederic Gisler, explicó en conferencia de prensa que las tareas de rescate y de triaje médico continúan y que la identificación de las víctimas será un proceso largo debido a la gravedad de las lesiones. En ese sentido, remarcó que Crans-Montana es un destino turístico internacional, por lo que se presume que entre los fallecidos hay ciudadanos extranjeros.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia confirmaron que se mantienen en contacto permanente con las autoridades suizas y señalaron que la cifra de víctimas mortales ronda las cuarenta personas, aunque aclararon que el balance aún es provisorio.
La Policía Cantonal de Valais descartó de manera categórica que se haya tratado de un atentado terrorista. Si bien el incendio fue precedido por una explosión, los investigadores indicaron que, hasta el momento, no se determinó el origen exacto de la deflagración. La causa oficial continúa caratulada como de origen desconocido y se encuentra en una etapa preliminar de investigación.
Horas después de que las llamas fueran controladas, la zona permanecía acordonada y bajo estrictas medidas de seguridad. Testigos y medios locales describieron un fuerte olor a quemado en el ambiente y graves daños estructurales en el edificio, con ventanales destruidos y signos evidentes de la explosión.
Distintos testimonios recogidos por la prensa europea señalaron escenas de pánico y confusión durante el incendio. Algunos asistentes relataron que, en un primer momento, la explosión se confundió con los fuegos artificiales típicos de la celebración de Año Nuevo, hasta que el humo y las llamas hicieron evidente la magnitud de la tragedia.
Las autoridades continúan trabajando para establecer las causas del incendio y determinar con precisión el número de víctimas, mientras se mantiene el operativo de emergencia y la asistencia a los heridos en hospitales de la región.
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