El emblemático actor tuvo una vida marca por las pérdidas de sus vínculos más cercanos, desde que era un niño. "Murió de tristeza".
Antonio Grimau falleció a sus 82 años, después de atravesar días delicado de salud. El actor que a los 16 años se presentó a una convocatoria para un elenco teatral en el teatro Charles Chaplin, de Almagro, y allí inició un camino profesional que atravesó generaciones, dejó un legado vinculado a la televisión, el teatro y el cine.
Pero detrás de su carrera pública, existió una vida marcada por el sufrimiento y por las pérdidas importantes, en las distintas etapas de su vida, incluso en su adultez, con el fallecimiento de su hijo. Un recorrido de los hechos más importantes en la historia de Antonio que, sin duda, marcaron su camino.
"Me arrepentí y me arrepiento del apellido postizo, artístico (su nombre real era Antonio Rebolini),. Le hubiera hecho un buen homenaje a mi viejo. Era carnicero, mamá ama de casa. Oriundos de 25 de Mayo, se mudaron a Remedios de Escalada, donde nací yo. Yo no había cumplido los 13 y una tragedia familiar de enfermedades hizo que en siete meses murieran mi padre y dos hermanos. Y mamá al poco tiempo murió de tristeza", supo contar, Antonio.
"De ser los Campanelli, pasamos a ser tres hermanos desolados. Rolando, mi hermano más grande se hizo cargo de mí", cuenta. "Yo creo que fue un instinto aferrarse a la vida. La introversión era mi gran característica. Mucha necesidad de ocultar tanta tragedia. Pensaba que era humillante revelarlo. Me daba miedo decirlo", se sinceró, Grimau.
Lejos de superar los obstáculos que le impuso la vida desde chico, en el 2010 Antonio sufrió la pérdida de su hijo Lucas, a los 36 años, un golpe del que le costó recuperarse.
Su terapia, contó, "fue seguir actuando y el afecto de la gente. Por eso hablo del teatro como salvador, siempre está volviendo a rescatarme de las cosas tan lastimeras que a veces tiene la vida", supo definir el artista.
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