Ayer en horas de la última tarde las dos hermanas de Fabián Rodríguez, Mirtha y Silvia, rompieron el silencio para bajar los decibeles en una especie de contrapunto con Nazarena Vélez, en la que se la llegó a acusar de empujar al marido a la decisión fatal.
Ambas se comunicaron con Santiago del Moro (Infama, América) y si bien ninguna quiso hablar del dinero en juego, trascendió un faltante de un millón de dólares, y pidieron a la prensa que se tenga consideración del momento trágico que están atravesando.
"Yo no tenía pensado venir al país y menos encontrar a mi hermano colgado", contó con una voz quebrada Silvia, quien arribó a Buenos Aires en la noche del martes. Ella reconoció que en medio de la angustia "tuitee que si no dejaban entrar al velatorio a mis tíos, en el cementerio cuento todo. Yo me arrepiento de lo que dije. Sólo que me dolió que les prohibieran la entrada a mis tíos porque no figuraban en la lista. Cuando me enteré de esta situación, me cayó muy mal".
Tanto Mirtha como Silvia afirmaron que "no tenemos nada en contra de Nazarena". Silvia agregó que "yo me sentía responsable de mi hermano menor. A Naza la vi doblada por el dolor. No hay explicación, no hay ningún culpable".
Silvia, con un poco más de entereza que su hermana Mirtha para hablar en los medios, desmintió "que Mirtha haya dado una nota en Miami a un matutino". En esa edición se había publicado ayer que había rencillas económicas entre ambas familias.
Silvia sólo aclaró que cuando Naza llegó a Miami, donde la productora y actriz pasó una semana de vacaciones, "se comunicó conmigo, mi hermana y mi madre y todo bien". Mirtha, en cambio, cuando le preguntaron por un faltante de un millón de dólares que estaría reclamando Naza, con voz llorosa e impotente contestó. "Es una locura, una mentira tras otra. Jamás hablamos con nadie. Yo no quiero que se ensucie la memoria de mi hermano".
Mirtha pidió consideración para una familia que sufre mucho: "No mientan más, se dicen muchas barbaridades. Estamos destrozados. En ningún momento se acusó a nadie por la muerte de mi hermano. Yo acabo de hablar con Nazarena". Silvia agregó que "Naza está en cuarto oscuro con su hija mayor. No es momento para hablar. Hay que dejar que pase un poco el tiempo".
Silvia es la única junto a su madre que viven en Miami: "Yo me vuelvo mañana a la mañana (por hoy) porque tengo una hija allá. Quiero aclarar que nosotras no responsabilizamos a nadie. Mi hermano no estaba deprimido. Yo me pregunto qué es lo que le pasó y que yo no pude ver. El lunes pasado a las 19 había hablado con él (ese mismo día a las 22 se suicida). Yo en un momento me culpé a mí misma. No sé qué se le cruzó por su mente. Si recapacitaba no lo hacía. Tenía todo para ser feliz".
Las hermanas rescataron la figura de excelente padre de Fabián Rodríguez: "El es padre de tres chicos, es un padre ejemplar. Ahora hay que cuidar a Camila, a Lucas (ambos de la relación anterior) y a Thiago (hijo en común con Naza), que es el más chiquito. El es el calco de mi hermano".
Mirtha insistió que "ahora es el momento de estar más unidos que nunca. No hay ningún tipo de resentimiento ni encono. Sería mentir si se dice eso. Con Nazarena tenemos una buena relación".