"No tengo miedo a la selva, le tengo miedo a la gente", dice desde Tailandia, país donde vive a dos horas de Bangkok, en medio de la selva, nuestro entrevistado. "Estos programas son buenos para tirarles un cable a los niños y explicarles que los animales están ahí y deben ser preservados al igual que su entorno. Hace diez años que no viajaba al Amazonas y lo he encontrado muy cambiado para peor. La deforestación avanza, y las tribus están en permanente contacto con nuestra civilización y creo que con el tiempo desaparecerá su cultura".
"Yo llevo metido en la selva 25 años, y en Tailandia vivo ahora mismo desde hace 18 años. Vivir en la selva es muy fácil para mí, y no tengo miedo a estar en la selva, tengo miedo a encontrarme gente mala, cazadores furtivos o gente que se aprovecha de las tribus. A los animales no les temo, es difícil que te ataque un animal, salvo que sea un tigre que ya haya probado carne humana", dice Wild Frank.
Respecto de la loca idea de hacer competir en fútbol a dos caciques y sus tribus, reseña que "mi amigo Dani Alves se enteró que venía al Amazonas y me dijo en broma que armara un partido de fútbol. Y a mí me pareció una gran idea".
"El problema es que había dos jefes que estaban enemistados (los caciques de las tribus Sateré Mawé y los Dessanas), pero al final pudimos hacer que jugaran. Ahí el fútbol me demostró que es el deporte más universal del mundo".
Puesto a contarnos cuál es la conclusión que saca de tan tremenda experiencia, sostiene Wild Frank que "la civilización penetra muy rápido: la gente viaja, se mete en todos los rincones, y ya se dará una evolución que hará que nada quede sin tocar".
Con respecto a los animales que vio en su viaje, Frank se deslumbra con la imponencia del Yaguar, pero sostiene que "me enterneció el serafín, una suerte de perezoso enano, muy simpático. Nos encontramos con serpientes, anfibios reptiles, que son los que abundan más. Y en cuanto a las tribus y su relación con el medio ambiente, destaco que ellos les dan muchísimo valor a las plantas. En cualquier selva hay muchas plantas venenosas y ellos saben muy bien cuáles son venenosas y cuáles son medicinales, sobre todo con las raíces".
A nivel animales, las tribus que están más cerca de las ciudades son mas "negocieras", pero las que están más en la selva sólo toman lo que necesitan comer y no tienen ninguna cuestión especial con los demás animales, sólo saben que están allí y conviven como buenos vecinos, pero no mercadean con ellos. Es que los tienen ahí no tienen ansias de tenerlos cerca para verlos. Es tan natural como para nosotros ver palomas en las ciudades. No los ven ni de modo místico ni nada".
Por último, puesto a contestar por qué eligió este estilo de vida, dice sin dudarlo: "Todos cuando somos pequeñitos amamos los animales y a medida que crecemos nos vamos olvidando de esa curiosidad que nos despertaban. Yo no lo hice".